A casi un año de la toma del poder de la presidenta Laura
Chinchilla, los costarricenses consideran la inseguridad como el
principal problema del país y exigen al gobierno adoptar medidas
para disminuir la delincuencia, informó Prensa Latina.
Según la más reciente encuesta de la firma Unimer para el diario
La Nación, casi la mitad de los entrevistados opinó que la
administración no está tomando acciones para combatir la
criminalidad.
El 38 por ciento de los consultados mencionó al crimen como su
principal preocupación y 44 por ciento dijo que el Ejecutivo debe
enfocarse en este tema.
Otros problemas que golpean a la ciudadanía son el desempleo, el
alto costo de la vida y la corrupción, señaló el sondeo.
La encuesta también reflejó una disminución de las opiniones
favorables sobre la gestión presidencial y el Índice de Confianza en
el Gobierno (ICG).
El apoyo a la mandataria cayó de 41 a 37 por ciento y el ICG bajó
de 2,1 a 1,8 (en escala de 1 a 5).
La presidenta Laura Chinchilla asumió el poder el 8 de mayo y
prometió como una de las prioridades de su gobierno el combate a la
violencia y la inseguridad.
En esta nación centroamericana, otrora caracterizada por ser
relativamente segura, la cantidad de homicidios por cada 100 mil
habitantes pasó de 7,5 a 10 durante el último lustro.
La prensa dice que somos el país más feliz del mundo, pero más de
un millón de compatriotas viven en la pobreza, la violencia crece
todos los días y es producto de esta creciente desigualdad social,
declaró recientemente el legislador José María Villalta, del Frente
Amplio.