España registró en marzo 34 mil 406 nuevos desempleados respecto
al mes precedente, hasta totalizar los cuatro millones 333 mil 669
parados, informó hoy aquí el Ministerio de Trabajo e Inmigración.
El número de desocupados inscriptos el pasado mes en las oficinas
del Servicio Público de Empleo superó así la barrera de los 4,3
millones, su nivel más alto en toda la serie histórica comparable,
que arrancó en 1996.
Se trata, además, de la tasa de desempleo más elevada de los tres
años de crisis económica que arrastra este país ibérico.
En un año, la cifra de trabajadores en la calle trepó a 167 mil
56 personas, un alza interanual de 4,01 por ciento, precisó la
cartera laboral, tras recordar que en marzo de 2010 el paro aumentó
en 35 mil 988.
Por sectores económicos, la desocupación en el tercer mes de 2011
escaló con particular intensidad en los servicios, con 14 mil 836
personas (0,59 por ciento), seguido del colectivo sin empleo
anterior, con 10 mil 526 (2,77 por ciento).
También subió en la agricultura, con cinco mil 698 (4,14 por
ciento), en la industria (mil 710 y 0,34 por ciento) y en la
construcción (mil 636 y 0,22 por ciento).
El paro entre los hombres remontó en marzo en 15 mil 636 (0,73
por ciento) y ubicó la cifra total en dos millones 150 mil 248,
mientras que entre las mujeres creció en 18 mil 770 (0,87 por
ciento) hasta dos millones 183 mil 421 féminas.
En términos interanuales, el desempleo masculino aumentó en 36
mil 683 (1,74 por ciento) y el femenino en 130 mil 373 (6,35 por
ciento).
Pese a la reforma laboral puesta en marcha en 2010 por el
Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, el mercado de trabajo,
considerado el mayor escollo de la economía española, continúa sin
ofrecer síntomas de mejoría, reportó Prensa Latina.
Siempre que sube el paro es un mal dato, admitió este lunes Mari
Luz Rodríguez, secretaria de Estado de Empleo.
Para el líder de Comisiones Obreras (CC.OO.), Ignacio Fernández
Toxo, el incremento de la desocupación es una consecuencia más de la
conjunción perversa de políticas económicas encaminadas a reducir el
déficit público en lugar de a crear empleo.
A juicio del secretario general de CC.OO., uno de los dos
sindicatos mayoritarios de España, no resulta ningún consuelo que
haya mil 500 parados menos que en marzo de 2010.
Estos números, remarcó, deben hacernos ver que las medidas
implementadas no se compadecen con las necesidades del país, pues
han traído como resultado el retraso en la salida de la crisis y la
precariedad en el mercado laboral.
Fernández Toxo mencionó entre las actuaciones criticables la
reducción de los salarios de los empleados públicos, la congelación
de las pensiones o el recorte de la inversión productiva "en una
dinámica de ajuste orientada sólo a corregir el déficit y no a
favorecer la creación de empleo.