En una reciente entrevista con The Real News Network,
Robert Álvarez, especialista en política nuclear desde 1975, informa
que el combustible nuclear usado en EE.UU. representa la mayor
concentración de radiactividad en el planeta: 71 000 toneladas. Peor
todavía: ya que el depósito de residuos de Yucca Mountain ha sido
eliminado por su proximidad a fallas activas, la Comisión Reguladora
Nuclear (NRC) ha permitido que los operadores de reactores almacenen
cuatro veces más residuos en las piscinas de combustible usado que
la cantidad para la que fueron diseñadas.
Cada piscina de combustible usado de Fukushima contiene unas 100
toneladas, dice, mientras que cada piscina en EE.UU. acumula entre
500 y 700 toneladas. Un incendio en solo una piscina liberaría
cantidades catastróficas de radiactividad, haciendo que entre 44 000
y 56 000 kilómetros cuadrados fueran inhabitables. Sería
aproximadamente el tamaño de Nueva Hampshire y Vermont.
Según informa CubaDebate con la publicación de un reporte de Rady
Anada, de Global Research, como erudito confirmado en el Instituto
de Estudios Políticos, Álvarez formó parte de un equipo
internacional multidisciplinario que estudió posibles ataques
terroristas contra instalaciones nucleares, que se concentró en las
piscinas de almacenamiento de residuos de combustible usado. En el
2003, publicó un informe: Reduciendo los peligros de combustible
nuclear usado de reactores de energía en EE.UU., que solicita
que se transfiera el combustible usado de las piscinas a
almacenamiento en cascos secos.
El informe recomienda que se extraiga un 75 % de las barras
usadas de cada una de las piscinas y se almacene en búnkeres
ultragruesos de hormigón capaces de resistir un impacto aéreo. El
proyecto tardaría unos diez años y "reduciría el inventario promedio
de 137 Cs (cesio radiactivo) en piscinas de combustible usado en
EE.UU. en un factor de cuatro".
La NRC trató de ocultar el informe del IPS; dice Álvarez: "La
reacción de la Comisión Reguladora Nuclear y de la industria nuclear
fue hostil". Pero la Academia Nacional de Ciencias reconoció que un
incendio en una piscina de combustible sobrecargada sería
catastrófico. La NRC también trató de bloquear el informe de la
Academia.
La NRC sirve a la industria, no al público, y al controlar las
finanzas, el Congreso ha obligado a la NRC a "limitar
considerablemente sus programas reguladores", señala Álvarez.
"La bomba atómica que estalló en Hiroshima produjo cerca de 2 000
curíes de radiactividad. Se dice que las piscinas de combustible
usado en la Planta Nuclear Vermont Yankee (EE.UU.) contienen unos 75
millones de curíes."