TOKIO, 3 de abril.— Los técnicos japoneses no lograron cerrar la
grieta en el reactor 2 de la central nuclear de Fukushima, por donde
presuntamente se escapa el agua radiactiva volcada hacia el Océano
Pacífico, mientras el Gobierno admitió que pasarán varios meses
antes de controlar las fugas de radiación de la planta, informó
ANSA.
Después de fracasar en el cierre de la grieta de 20 centímetros
con cemento, los especialistas utilizaron una mezcla a base de
polímeros que puede contener hasta 50 veces la propia masa para
tratar de impedir la salida del agua contaminada, pero tampoco lo
lograron.
Por su parte, el jefe del Gabinete, Yukio Edano, dijo en
conferencia de prensa que posiblemente lleve varios meses acabar con
todas las filtraciones de radiación. Japón, señaló, no podrá evitar
una "larga lucha" contra la crisis nuclear, según la agencia de
noticias Kyodo.
Edano agregó que si es necesario se revisará la zona de
evacuación —20 kilómetros alrededor de la central más otros 10 de
respeto— al finalizar los análisis y la elaboración de los últimos
datos recogidos.
Entretanto, 25 000 militares japoneses y estadounidenses cerraron
la campaña de tres días de búsquedas intensas en la zona noreste del
país, hallando 78 cadáveres, con lo que el reporte oficial de
víctimas es ahora de 12 087 muertos y 15 552 desaparecidos.
Los cuerpos de dos operarios de la central nuclear, desaparecidos
el día del terremoto y tsunami, fueron hallados en el lugar, dijo la
TEPCO. Ambos trabajadores, de 24 y 21 años de edad, murieron a causa
de heridas múltiples asociadas a señales de asfixia. Como ocurre a
diario, decenas de personas se concentraron en Tokio, frente a la
sede de la empresa, para protestar contra su gestión durante la
crisis.