Un fuerte sentimiento de decepción reina entre los seguidores de
los Naranjas de Villa Clara, luego de la eliminación en la fase de
cuartos de final del béisbol cubano ante Ciego de Ávila.
Muchos aficionados dieron por sentado el pase a la semifinal por
tercer año consecutivo, los subcampeones de la anterior campaña
necesitaban una victoria en los predios de los Tigres, pero los
dirigidos por el manager Eduardo Martín Saura quedaron por debajo de
las expectativas.
William Noriega, trabajador por cuenta propia en la ciudad de
Santa Clara, opinó que el equipo falló en los momentos claves de los
encuentros decisivos, y salieron a relucir las deficiencias del
elenco a lo largo de la temporada regular, sobre todo en el aspecto
ofensivo.
Ciego de Ávila constituye un rival muy difícil, y sus jugadores
supieron borrar una desventaja prácticamente definitoria, sin
olvidar que el lanzador Vladimir García se creció en el séptimo
partido y demostró que es capaz de derrotar al " Villa Clara ",
señaló.
Felicia Fernández, funcionaria del Centro Provincial de
Patrimonio, afirmó que el ánimo de la selección naranja decayó luego
de la derrota en el quinto desafío del play off, resultado que marcó
el inicio de la histórica remontada avileña en la postemporada.
La mayoría de los aficionados villaclareños tomaron como un
exceso de optimismo las profecías del manager Roger Machado, quien
dio por segura la clasificación de los Tigres a las semifinales
luego de la victoria en el último juego celebrado en el Augusto
César Sandino.
Lentamente desciende la fiebre beisbolera entre los seguidores de
los Naranjas, quienes confiaron desde el principio en un triunfo
ante Ciego de Ávila por quinta ocasión en series de "play off".