MÉXICO. — El cubanísimo danzón puso a bailar a cientos de
mexicanos en el Monumento a la Revolución, en el concierto gratuito
que abrió la actual temporada musical de la Orquesta Filarmónica (OFCM)
de la Ciudad de México.
Pese al calor y el sol, muchos admiradores de este ritmo, entre
ellos niños y jóvenes, se dieron cita en un especial concierto que
constituyó una especie de abrazo entre lo cubano y la música hecha
por los mexicanos", precisa la edición de hoy del periódico La
Jornada.
En su primera presentación, como parte de la Temporada de
Primavera 2011, la OFCM alternó danzones de Antonio María Romeu con
la de otros compositores también cubanos como Consejo Valiente
Robert, alias Acerina, bajo la batuta del reconocido director
mexicano Arturo Márquez.
La Gioconda, el Clarín de la Selva y Teléfono a larga distancia,
este último de Aniceto Díaz, a quien se le atribuye la creación del
danzonete, género cercano al danzón, fueron algunas de las melodías
que integraron el programa.
El sensual y suave ritmo que alegra el alma llegó a México en el
siglo XIX, procedente de la occidental provincia cubana de Matanzas,
donde el compositor Miguel Failde y Pérez le dio vida en 1879, para
formar parte de la música tradicional de ambos países.
Sobre su arraigo, Márquez opina: Es una cuestión de simpatía,
sensualidad y ritmo, y de estar apegado a la nostalgia y la
tradición. No es que estemos fuera de moda constantemente, sino más
bien, lo mantenemos en nuestra memoria, cuerpo y alma.