Hay que tener temple para ser joven comunista, hay que tener
carácter para ser un joven comunista, hay que tener abnegación para
ser un joven comunista, hay que tener vocación para ser un joven
comunista. Hay que saber cumplir. Si se es estudiante, hay que ser
inexorablemente buen estudiante. Si se es trabajador de una fábrica,
hay que ser obrero modelo en esa fábrica. Hay que ser ejemplo de
buen compañero, hay que ser ejemplo de sacrificio, hay que ser
ejemplo de voluntad. Han de ser los primeros en todo: en el trabajo,
en el estudio, en los deportes, en la vida de relación con los demás
compañeros.
El joven orgulloso no puede ser un joven comunista. El joven
comunista ha de ser, antes que nada, un compañero modesto, porque la
modestia es una de las primeras virtudes del revolucionario.
El que se crea superior a los demás, o que trate a los demás con
espíritu de superioridad, no puede ser un joven comunista. Quien le
restriegue a otro sus presuntas virtudes, no puede ser un joven
comunista. Quien le niegue a otro el compañerismo, quien le niegue a
otro la ayuda, quien le niegue a los demás el brazo generoso para
ayudarlo, quien quiera hundir a un joven, pisotearlo, en vez de
ayudarlo, no puede ser un joven comunista.
Fidel, 4 de abril de 1962