Parches al despilfarro en el trasvase de la Zaza

Juan Antonio Borrego

Sin necesidad de raras fórmulas ni complicados algoritmos, los especialistas y trabajadores de la Empresa de Aprovechamiento Hidráulico de Sancti Spíritus han comenzado a despejar una ecuación que, según ellos, solo en el corriente año pudiera representar unos 16 millones de metros cúbicos de agua para la producción arrocera en el Sur del Jíbaro.

Fotos: MontosEn los últimos tiempos el CAI arrocero ha reparado más de 200 compuertas.

Contrario a lo que pudiera suponerse, el aporte no proviene del cielo en forma de lluvia, ni de la construcción de un embalse adicional en la zona de La Sierpe, sino del programa de reparación de compuertas emprendido por la propia entidad desde finales del 2010 en el Canal Magistral de la presa Zaza, un surtidor imprescindible para el desarrollo agrícola del centro sur de la Isla.

Es cierto que la cifra de 16 millones de metros cúbicos —equivale casi al doble de la capacidad de la presa Siguaney— no resulta notoria para una obra que a lo largo de sus casi 40 años de existencia ha trasvasado más de 20 000 millones; sin embargo, más allá del ahorro cuantitativo en sí, la acción representa para muchos un discreto punto de giro en el despilfarro de agua en la zona, asunto sobre el que alertó Granma a inicios de noviembre del 2010.

COMPUERTA A COMPUERTA

Cuando el pasado año la Empresa Planta Mecánica, de la vecina provincia de Villa Clara, confirmó que no podía asumir la construcción de nuevas compuertas por carecer de materiales vírgenes para dichos trabajos, los hidráulicos espirituanos se quedaron, como quien dice, con la boca hecha agua.

El trasvase espirituano tiene revestido con losas unos 20 kilómetros.

Los sistemas hidrométricos del Magistral eran tan viejos como el mismo canal —inicios de los setenta— y la falta de mantenimiento, especialmente durante los años del periodo especial, había acelerado la corrosión y no pocas veces convertido dichas estructuras en verdaderos coladores.

Ante estas circunstancias —rememora Benigno Siles, director de la Empresa de Aprovechamiento Hidráulico en Sancti Spíritus— fue que a mediados de octubre del 2010 los espirituanos decidieron iniciar con sus medios la reparación de los sistemas utilizando un laminado que se encontraba en la UEB de Logística Hidráulica, de Santa Clara.

En una operación sin precedentes, el pequeño colectivo debió lidiar con un material en forma de rolos de tres metros de diámetro, seccionarlo con oxicorte y posteriormente trasladarlo hasta Sancti Spíritus (alrededor de 50 toneladas), para luego darle forma en un taller del CAI arrocero Sur del Jíbaro, donde se crearon condiciones para trabajos de soldadura, elaboración mecánica, izaje y puntura.

De esta aventura salieron como nuevas las primeras compuertas, beneficiadas con sustitución o mejoramiento del laminado, el cambio del ciento por ciento de las juntas y la tornillería, y la aplicación de pintura anticorrosiva y de esmalte, práctica que en el transcurso del corriente año será extendida a todos los módulos de regulación con que cuenta el canal (58 en total).

Para el segundo trimestre del año debe iniciarse también la sustitución de hidromecanismos (se usan para manipular la compuerta), los cuales humanizan considerablemente el trabajo y reducen el sobreconsumo causado por operaciones demoradas.

DIQUES CONTRA EL DESPILFARRO

También conocido en sus inicios como Zaza-Camagüey por extenderse desde la cortina del propio embalse hasta los límites con la antigua provincia agramontina, el Magistral fue construido a inicios de los años setenta con un caudal de diseño de 85 metros cúbicos por segundo, y posibilidades de regar contra su pendiente en buena parte del trazado de 45 kilómetros.

"Tiene la fuerza de un río crecido, pero el agua azulita como el mar", ilustra el lugareño Amado López.

La obra, una verdadera joya de la ingeniería para su tiempo, se concibió con pérdidas de un 15 % del agua a trasvasar, en lo fundamental por filtraciones y evaporación, índice que el propio deterioro y la falta de mantenimiento han disparado hoy día hasta un 26 %.

Según calculan los especialistas, solo con los trabajos que ahora se acometen, esta suerte de río artificial pudiera disminuir las actuales pérdidas en un 4 %, índice que no resulta en modo alguno despreciable, sobre todo si se considera que en el 2011 la Zaza entregará al CAI 411 millones de metros cúbicos, todos a través del sistema de compuertas que ahora está siendo rehabilitado.

Como parte de la estrategia para taponar los salideros y levantar diques frente al despilfarro, los arroceros han reparado en los últimos tiempos más de 200 obras de fábrica (compuertas y sus respectivos sistemas constructivos) y fuerzas del Ministerio de la Construcción (MICONS) adelantan la rehabilitación integral del Canal Principal Número Uno (CP-1), encargado de abastecer a la UBPC Mapos, inversión esta última que debe concluir en el 2012 a un costo total de 3,8 millones de pesos.

UNA INVERSIÓN MAYOR

Como la eficiencia en el uso del agua de la presa Zaza no solo depende de los sistemas de entrega del Magistral, mientras estos son rehabilitados, especialistas de Proyectos Hidráulicos de Villa Clara ya comenzaron a calcular los volúmenes de azolve de la obra (basura o lodo que obstruye un conducto de agua) con vistas a futuras acciones de limpieza y dragado, una inversión mayor que igualmente aportará beneficios netos.

Los trabajos pretenden abarcar también la conformación de taludes, la reparación de losas de hormigón en los 20 kilómetros revestidos y la impermeabilización del llamado puente canal, una especie de trampolín fundido a base de concreto y acero de unos 100 metros de longitud sobre el río Naranjo, sin el cual el trasvase serviría de muy poco.

Tales labores, sin embargo, siempre dependerán de los progresos que experimenten los trabajos de reparación, que hoy se llevan a cabo en las presas ubicadas en la cuenca del Jatibonico del Sur (Dignorah, Lebrije y La Felicidad), actualmente subutilizadas por razones técnicas.

"Estos embalses serán los encargados de entregar agua por compensación al Sur del Jíbaro desde el momento en que se decida interrumpir el tradicional abasto desde la Zaza, imprescindible para dichos trabajos", aclara Manuel Díaz Riverol, subdelegado de Inversiones del INRH en Sancti Spíritus.

De modo que, como coinciden aquí, además de un considerable financiamiento, la rehabilitación integral del Magistral requerirá siempre de mucho ingenio, algo de paciencia y sobre todo de una buena dosis de "toreo hidráulico", concepto que, bien traducido, significa usar el agua con medida y atajar a tiempo cada salidero por pequeño que parezca.

 

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