BUENOS AIRES, 1 abril.— El canciller italiano, Franco Frattini,
manifestó hoy en esta capital que la postura de su país respecto a
la posible venta de armas a fuerzas opositoras libias es de
prudencia por el momento.
Cuando se habla de dar armas a la oposición se hace referencia a
un recurso extremo; no es una decisión fácil, sostuvo el diplomático
en una conferencia de prensa ofrecida al término de un encuentro con
la presidenta argentina, Cristina Fernández.
La posición italiana es de prudencia por el momento, pero también
de disponibilidad para volver a tratar este tema en el momento
oportuno, advirtió.
Italia, argumentó, considera que ésa es una medida extrema sobre
la cual habrá que volver a hablar, cuando se presente como la única
y exclusiva para proteger a los civiles que están bajo el ataque de
las fuerzas militares de (el líder libio Muamar) el Gadafi.
Frattini recordó que su país tiene el mando de la misión naval de
la OTAN en el Mediterráneo y participa obviamente en las otras
actividades que se decidió llevar a cabo en base a la resolución
1973 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.
Señaló además que Francia se manifestó a favor de dar armas a las
fuerzas de oposición a el Gadafi; la administración de Estados
Unidos habló de una opción que no lo excluye, pero otra gran
cantidad de países se manifestó en sentido contrario.
La posición de Italia es clara: trabajamos por una solución
política que permita que Muamar el Gadafi salga de la escena lo
antes posible y, obviamente, no podremos imaginar esta solución sin
utilizar la fuerza para proteger a los civiles, puntualizó.
Franco Frattini concluyó hoy una visita de dos días a Argentina,
la primera de un canciller de esa nación europea en los últimos 10
años y realizada en el contexto del relanzamiento de la relación
bilateral.