NACIONES UNIDAS, 1 abril.— El secretario general de Naciones
Unidas, Ban Ki-moon, calificó hoy de indignante y cobarde el ataque
lanzado este viernes contra una oficina de la ONU en la ciudad
afgana de Mazari Sharif.
En un comunicado divulgado aquí, el titular de la organización
mundial condenó la agresión, ocurrida en esa urbe de la provincia de
Balh, en el norte de Afganistán, dijo PL.
En la acción murieron tres miembros del equipo de la ONU en ese
país asiático y cuatro efectivos de su aparato de seguridad, todos
extranjeros, según los reportes preliminares.
La nota de Ban Ki-moon llama al gobierno afgano a investigar los
hechos y llevar a los responsables ante la justicia.
El ataque fue perpetrado por manifestantes que condenaban la
quema de un ejemplar del Corán en Estados Unidos hace 10 días por el
pastor protestante Wayne Sapp, de acuerdo con reportes de prensa.
Un hecho anterior contra instalaciones de la ONU en Afganistán
data de octubre de 2009, cuando cinco miembros de la organización y
otras siete personas murieron durante un atentado contra una casa de
huéspedes de Naciones Unidas en Kabul.