COCHABAMBA, BOLIVIA. — La estrategia de consolidar la liberación
de los pueblos sobresale este viernes como resultado del trabajo de
la Primera Comisión de Integración Conjunta Bolivia-Venezuela.
La cita, encabezada por el presidente anfitrión, Evo Morales; y
el líder de la Revolución bolivariana, Hugo Chávez, permitió
analizar proyectos diversos, sobre todo en el área de la minería, la
producción de alimentos, lucha antidroga, educación e hidrocarburos.
Según el propio mandatario venezolano, los esfuerzos de ocho
mesas de trabajo, integradas por ministros de las dos partes,
fortalecieron a la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra
América (ALBA), que es el camino hacia la paz, la unidad y la
liberación.
También recordó la importancia de robustecer el papel de los
movimientos sociales para enfrentar lo que llamó locura imperial, en
alusión a la agresión militar de la OTAN y Estados Unidos contra
Libia.
Chávez insistió en la necesidad de trabajar para crear un área
económica integrada con el objetivo de desarrollar el comercio
justo.
Por su parte, Morales recordó el carácter antiimperialista y
anticapitalista de la integración con Caracas y otros países del
ALBA, lo que le duele a sus adversarios.
También explicó la necesidad de servir escuchando al pueblo y de
manera ininterrumpida, como enseñan dirigentes de la altura de
Chávez, y del fundador de ese mecanismo de unidad, el líder de la
Revolución Cubana, Fidel Castro, a quien envió un caluroso saludo.
Para Morales, los más recientes acuerdos suscritos con Chávez
sustentan la política de complementariedad en la cooperación
bilateral, alejada de la competitividad.
Asimismo destacó las iniciativas de Caracas de asistir a Bolivia
en la producción de stevia (planta suramericana que contiene
elevados niveles de azúcares) y de baterías de litio, elemento
químico de grandes reservas en el Salar de Uyuni (Potosí).
En ese sentido, hizo un llamado a los ministros de ambas partes a
acelerar los trabajos de las comisiones técnicas de cooperación y a
que los actuales proyectos no queden en papeles.
A su turno, el estadista visitante explicó que en estos tiempos
de crisis económica del capitalismo, de ideas, ecológica, nuclear,
nace una esperanza en Suramérica, en Centroamérica y El Caribe,
donde se avizora que otro mundo mejor es posible.
Sin embargo, recordó, ese camino hacia el socialismo hay que
pensarlo, concebirlo, pujarlo y parirlo con trabajo.
El jefe de Estado venezolano concluyó aquí una visita de menos de
24 horas a Bolivia como parte de una gira que lo llevó a Argentina y
Uruguay y concluirá este viernes en Colombia.