.— Maestros hondureños
continúan hoy las protestas contra la privatización de la enseñanza,
pese a la represión policial que ocasionó hasta el momento un
muerto, decenas de heridos y detenidos.
El magisterio rechaza la ley de Participación Educativa aprobada
la víspera por el Congreso Nacional para pasar la responsabilidad de
la educación del Estado a las alcaldías, porque afectará a los
pobres y conducirá a la privatización.
Los huelguistas demandan también el pago de salarios atrasados y
la cancelación de la deuda del Ejecutivo con el Instituto Nacional
de Previsión del Magisterio, la cual pone en peligro la jubilación
futura de los educadores.
Este jueves miembros del gremio dialogaron a puertas cerradas con
el Gobierno para la búsqueda de una solución al conflicto, pero el
encuentro concluyó sin acuerdos.
Ante esta situación, la dirigencia magisterial anunció nuevas
protestas en diferentes departamentos del país.
Aunque las movilizaciones tienen un carácter pacífico, fuerzas de
la policía antimotines y del Ejército lanzaron gases lacrimógenos y
chorros de agua, así como dispararon balas de goma contra los
maestros.
Organizaciones defensoras de los derechos humanos denunciaron
ante la comunidad internacional el incremento de la represión de las
fuerzas de seguridad contra los manifestantes, que la semana pasada
costó la vida a una maestra.