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La Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (Anvisa) de Brasil
medirá a partir del lunes venidero la radiactividad en cualquier
materia prima o producto alimenticio proveniente de Japón.
Publicada hoy en el Diario Oficial de la Unión, la resolución es
resultado de una nota técnica conjunta de Anvisa con el Ministerio
de la Agricultura, Pecuaria y Abastecimiento, que incluye además
otras regulaciones para el ingreso a Brasil de alimentos y otros
productos provenientes de Japón.
La decisión se adopta en previsión de los escapes radiactivos en
una planta nuclear japonesa afectada por el devastador terremoto y
subsiguiente tsunami del 11 de marzo pasado.
"La importación de toda o cualquier materia prima o producto
alimenticio acabado, semielaborado o a granel, originario o
proveniente de Japón, estará condicionada a la presentación de
declaración de las autoridades sanitarias del país de que esos
productos no contienen niveles de radiación arriba de los límites
permitidos", apunta la resolución.
Agrega que serán descartados o devueltos a Japón aquellos
productos que no cumplan con esos requisitos, establecidos por el
Codex Alimentarius, el foro internacional de normalización sobre
alimentos.
El organismo estatal brasileño anunció también que intensificará
la fiscalización de los vuelos procedentes de Japón a fin de
garantizar que viajeros no ingresen a Brasil con alimentos
provenientes de la nación asiática, para lo cual emplearán también
avisos en aviones y salas de espera de los aeropuertos.
Estadísticas oficiales reflejan que la importación de alimentos
japoneses es reducida y no hay registro alguno de la entrada a este
país después del accidente en la planta nuclear de Fukushima.
Al respecto, el Ministerio de la Agricultura sostuvo que la
última compra de alimentos en esa nación asiática se produjo antes
del 11 de marzo pasado y los productos fueron pescado seco no
ahumado, té verde no fermentado, pimienta y otras especias, algas
frescas, aceite de hígado de peces y bebidas.
El ministerio sostiene que otras naciones han adoptado medidas
similares, y entre éstas menciona a Australia, Canadá, Francia,
Nueva Zelanda y Singapur.