TOKIO, 31 de
marzo.— El primer ministro de Japón, Naoto Kan, confirmó hoy el
inevitable cierre de la dañada central nuclear Fukushima 1, informó
la agencia Kyodo.
Durante un encuentro con el líder del Partido Comunista del país,
Kazuo Shii, el jefe del Gobierno destacó la necesidad de "empezar de
cero" en el desarrollo de la estrategia energética de Japón para los
próximos años, que contemplaba la construcción de 14 nuevos
reactores atómicos hasta el 2030, e indicó que el proyecto de
expansión de plantas nucleares será sometido a revisión.
Por su parte, el presidente honorario de la empresa Tokyo
Electric Power (TEPCO), Tsunehisa Katsumata, manifestó que será
inevitable desechar los cuatro reactores que se encuentran
severamente dañados (1, 2, 3 y 4), pero no se pronunció a favor del
cierre de las unidades 5 y 6, ya estabilizadas y en mejor estado.
Sin embargo, reconoció que "es difícil estabilizar los reactores
en las próximas semanas", motivo por el cual pidió disculpas al país
por los problemas que ha generado el accidente nuclear.
El portavoz gubernamental, Yukio Edano, expresó que, antes de
afrontar consecuencias sociales de alto riesgo y más hechos que
lamentar, lo correcto es desmantelar todos los reactores de la
central.
El Gobierno se pronunció luego de detectar un nuevo aumento de
radiación en el mar que rodea la central, hecho que paralizó los
trabajos de tratamiento en la planta.
"La alta concentración de material radiactivo en el mar y en los
edificios de turbinas de los reactores indican que se está
produciendo una fuga continuada desde el peligroso núcleo de los
reactores, aunque la autoridades desconocen el origen de la
filtración", manifestó Edano.
Por otro lado, las autoridades de EE.UU. aumentaron la
supervisión en la producción de lácteos de todo el país después de
hallar bajos niveles de radiación en una muestra de leche tomada en
Spokane, Washington, informó EFE.
No se trata de la primera vez que se registran índices de
radiactividad en Estados Unidos desde el accidente nuclear de
Fukushima, si bien los responsables de los test precisaron que dicha
radiación no supone un riesgo para la salud.