Entre llaves y análisis, futuro alentador

Harold Iglesias

En la reaparición en Copas del Mundo, poder efectuar 35 combates al máximo nivel, sin causar problema alguno de lesión, y emerger quintos entre los 10 mejores colectivos del mundo, constituye una de las satisfacciones fundamentales del entrenador principal de lucha libre, Julio Mendieta.

Julio Mendieta no cesa de trazarse metas.

El técnico no cesa de trazarse metas al frente de su armada tras su retorno de Makhachkala, capital de la República rusa de Daguestán y ahora enfila sus estrategias rumbo al Panamericano de Colombia (del 5 al 8 de mayo) y el Mundial de Estambul, clasificatorio para Londres’12.

Sobre sus aspiraciones inmediatas dijo que su intención en el Panamericano es combinar primeras y segundas figuras en la nómina, para darles oportunidades de fogueo a otros preseleccionados que vienen bien. Luego, apretar los llaveos para llegar en plenitud de condiciones al Mundial de Estambul, clasificatorio para Londres’12 y los Panamericanos de Guadalajara. Por la rivalidad en algunos pesos la posibilidad de incentivar y ver a otros contrarios se traducirá en desarrollo.

La actuación de los muchachos en Rusia fue buena, quintos con la calidad concentrada, en el grupo más duro, con Irán, Azerbaiján, lo mejor de Hungría y Kazajstán combinado, y Georgia. Terminamos con balance de 18 combates favorables y 17 derrotas, 40 periodos ganados y 34 perdidos, con 109 puntos técnicos marcados y 100 adversos, aseguró Mendieta.

Fue muy provechoso llegar con antelación a la sede, nos permitió hacer dos sesiones previas frente a los húngaros y el resto con el elenco de Daguestán, lo que se tradujo en gran cantidad de sparrings para los nuestros. Los ranqueados tuvieron éxito: Geandri Garzón (66 kg), cuatro sonrisas y un fracaso; Frank Chamizo (55) y Reinieri Salas (84), tres triunfos y dos reveses; lo mismo que Alejandro Valdés (60). No ganaron el quinto olímpico de Beijing, Disney Rodríguez (120), y el debutante en estas exigentes competiciones Eduardo Mesa (96).

Impresionante el estreno al máximo nivel del holguinero de 24 años Yunierki Blanco (74 kg), quien apostó a sus rápidas fintas y ataques a las piernas para ser el único de nuestros representantes invicto en cinco pleitos. Fue el único capaz de imponer su ritmo de pelea, desgastando al contrario en los primeros periodos para luego sacar a relucir sus condiciones físicas excepcionales en lo que a resistencia de la fuerza se refiere.

Lo de "Nacho", como le apodan en el colchón del Cerro Pelado, tiene renombre, pues marcó 21 puntos técnicos y recibió apenas siete. Abrió con (1-0, 3-1) sobre el húngaro Gabor Hatos, no creyó en el azerí Alexander Gostiev y lo dominó (4-2, 3-0), lo mismo hizo frente al georgiano Gela Sagirashvili (5-0, 0-3, 1-0) y al iraní Hassan Tahmasebi, por idénticos 1-0. A la hora de la verdad hizo la cruz (0-1, 1-0, 1-0) ante el ucraniano Dmytro Komisar.

Los cubanos están en la elite, amén de que todavía resta pulir algunas deficiencias menores desde el punto de vista técnico-táctico.

 

| Portada  | Nacionales | Internacionales | Cultura | Deportes | Cuba en el mundo |
| Comentarios | Opinión Gráfica | Ciencia y Tecnología | Consulta Médica | Cartas| Especiales |

SubirSubir