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Todos Estrellas de Granma
Entre muchos buenos, estos fueron mejores
SIGFREDO BARROS
Tarea harto complicada seleccionar un Todos Estrellas en esta 50
edición de la Serie Nacional. Dos números elocuentes nos librarán de
enjundiosas explicaciones: 77 bateadores promediaron 300 o más,
incluidos dos con 400, y 15 sacaron más allá de los límites 20 o más
pelotas.
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Michel Enríquez volvió a brillar bateando
sobre 400. |
La marca de Southeran fue uno de los hechos
destacados de la 50 Serie. Foto: Jorge Luis Merencio Cautín
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Hubo posiciones en las cuales sobraban las discusiones. Una de
ellas fue la primera base, pues nadie bateó más que José Dariel
Abreu, quien superó con creces su excepcional performance del
pasado año y se fue por encima de todos los cálculos, con sus
fabulosos averages de 453 y 986 de slugging, además de récord de 33
cuadrangulares. Sin comentario.
La segunda almohadilla fue todo lo contrario, con varios
aspirantes de clase como Yoilán Cerce y Juan Carlos Torriente. Sin
embargo, a pesar de no haber rendido como de costumbre, Héctor
Olivera sobresalió, con 83 anotadas, 70 impulsadas y 110
indiscutibles.
En el campo corto, todos se hicieron a un lado para cederle el
puesto al tunero Alexander Guerrero, amparado por sus 22
cuadrangulares —récord para un jugador de esa posición—, con 600 de
slugging. Mención especial para el guantanamero Dainier Moreira,
puntero en jits, 130, comparecencias (416) y veces al bate (385).
Concepción
trabajó para 3,36 en más de 100 entradas.
En la antesala Cuba tiene más de una estrella. Y este año hubo
tres que no cabían en un sofá: Yulieski, Donal Duarte y Michel
Enríquez. El espirituano pegó 20 jonrones, remolcó 81 y solo le
tiró o le cantaron el tercer strike 17 veces. Duarte disparó 21
vuelacercas, anotó 79, con 359 de average, pero el Súper 12 pinero
les ganó por una nariz, promediando 401, disparando 122
indiscutibles, 29 tubeyes y solo 15 ponches en 304 turnos oficiales.
Escoger a alguien en la receptoría es siempre un problema, pues
muchos máscaras —casi todos hombres de fuerza—, son utilizados
frecuentemente como designados. Por esa razón seleccioné al tunero
Yosvani Alarcón, quien calzó los arreos en 76 partidos y fue
sexto de los bateadores, 368, con más de 100 imparables.
Si problemas hubo para señalar a un catcher, votar por tres
jardineros resultó un dolor de cabeza. Sorprendente el rendimiento
del camagüeyano Dariel Álvarez, el granmense Urmaris Guerra, el
industrialista Serguei Pérez y el avileño Yoelvis Fiss, por solo
mencionar un cuarteto cuyos números son excelentes.
No obstante, ¿qué decir entonces de Yoennis Céspedes,
Frederich Cepeda y Alfredo Despaigne? El primero cumplió la
mejor de sus campañas (y tiene muchas buenas), rompiendo la marca de
cuadrangulares y quedándose a una de las 100 impulsadas, líder
también en anotadas (89) y en total de bases (236).
El espirituano estuvo hasta el último día acariciando la mítica
marca de 400, líder en total de bases empatado con Céspedes, segundo
en anotadas y en slugging, quinto en jonrones, noveno en jits
conectados, sexto en impulsadas¼ una
campaña de ensueño.
Despaigne dejó de jugar en 23 juegos, primero por su asistencia
al Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes, luego por una
lesión. Aún así, conectó 27 cuadrangulares y finalizó tercero en
slugging, 693, undécimo en promedio, 356, y séptimo en promedio de
bases por jit, 1,95, igualado con Cepeda.
Mención especial —yo escribiría mejor, especialísima— para el
veterano Reutilio Hurtado. A la edad que muchos ya le dijeron adiós
al terreno (35 años), el jardinero central santiaguero fue uno de
los tres que sacó 30 pelotas fuera de los parques, con 2,05 bases
por jit, quinto en ese importante casillero.
En cuanto al designado, con mencionar que, en total, los equipos
utilizaron a 161 bateadores en esa función se darán cuenta de cuán
difícil resultó escoger uno. El matancero Lázaro Herrera se
lleva las palmas con 101 jits, 329 de promedio, 20 jonrones y 70
carreras remolcadas, con Yoandry Urgellés siguiéndole los pasos.
SOUTHERAN, EL MEJOR A LA DEFENSA
Si sobraron bateadores, fildeadores escasearon por muchas razones
que merecen un análisis posterior. Bastaría con tres cifras: 1 510
errores en 719 partidos y 973 de average colectivo.
Aún así, hubo figuras destacadas guante en mano y una de ellas
con una nueva marca. Ese fue el inicialista guantanamero Yoenny
Southeran, quien acumuló ¡815! lances sin error en 88 desafíos,
un récord que será difícil de igualar o romper. No es la primera vez
que este pelotero resulta el mejor primera base a la defensa, el
nuevo "hombre goma" de la pelota cubana.
En la intermedia, otro excelente defensor, Mario Vega,
esta vez con tres pifias y 991 de average. En el ala izquierda hubo
que revisar montañas de números hasta que aparecieron dos
"eléctricos". Uno fue el torpedero pinero Dainier Gálvez, con
84 partidos, solo 10 errores y average de 980. Y en la custodia de
la esquina caliente el avileño Raúl González dejó detrás a
los demás con un excelente 970 en 237 lances y 75 desafíos.
No tuvieron un buen año los receptores en sentido general, aunque
el veterano Ariel Pestano demostró una vez más su maestría al
atrapar a 17 de los 27 que le salieron al robo, con un pasbol y un
error.
Sí lo fue para los lanzadores, con varios promediando 1 000 y uno
de ellos, el zurdo Norberto González, con destaque por sus 37
lances inmaculados, de ellos tres dobles matanzas. Y entre las
decenas que custodiaron los jardines de un extremo a otro, dos
santiagueros y un cienfueguero destacaron en los números: el binomio
Reutilio Hurtado-Joaquín Carbonell y el sureño Yusniel
Ibáñez, con 990 de promedio.
Y llegamos a los lanzadores. Si lo más importante para un
serpentinero es ganar partidos, Ismel Jiménez y Norberto
González obtuvieron 13 victorias para brillar como el mejor
derecho y el zurdo más destacado, respectivamente. Como lo fue el
industrialista Gerardo Concepción a la hora de seleccionar el
Novato del Año, con 10 éxitos. Menciones para Dayan Lazo (339-6-63)
y Yadir Rabi (7-2-3-66).
Por último, el relevista de lujo. Duniel Ibarra implantó
récord de salvados, 27, con un PCL de 1,72, seguido por el
guantanamero Alexander Rodríguez: 8 victorias, 10 salvados y 1,98.
Ellos dos llamaron la atención entre un pitcheo relevo ineficaz en
la mayoría de los equipos. |