Todos Estrellas de Granma

Entre muchos buenos, estos fueron mejores

SIGFREDO BARROS

Tarea harto complicada seleccionar un Todos Estrellas en esta 50 edición de la Serie Nacional. Dos números elocuentes nos librarán de enjundiosas explicaciones: 77 bateadores promediaron 300 o más, incluidos dos con 400, y 15 sacaron más allá de los límites 20 o más pelotas.

Fotos: RICARDO LÓPEZ HEVIA. Fotos: RICARDO LÓPEZ HEVIA.

Michel Enríquez volvió a brillar bateando sobre 400.

La marca de Southeran fue uno de los hechos destacados de la 50 Serie. Foto: Jorge Luis Merencio Cautín

Hubo posiciones en las cuales sobraban las discusiones. Una de ellas fue la primera base, pues nadie bateó más que José Dariel Abreu, quien superó con creces su excepcional performance del pasado año y se fue por encima de todos los cálculos, con sus fabulosos averages de 453 y 986 de slugging, además de récord de 33 cuadrangulares. Sin comentario.

La segunda almohadilla fue todo lo contrario, con varios aspirantes de clase como Yoilán Cerce y Juan Carlos Torriente. Sin embargo, a pesar de no haber rendido como de costumbre, Héctor Olivera sobresalió, con 83 anotadas, 70 impulsadas y 110 indiscutibles.

En el campo corto, todos se hicieron a un lado para cederle el puesto al tunero Alexander Guerrero, amparado por sus 22 cuadrangulares —récord para un jugador de esa posición—, con 600 de slugging. Mención especial para el guantanamero Dainier Moreira, puntero en jits, 130, comparecencias (416) y veces al bate (385).

Concepción trabajó para 3,36 en más de 100 entradas.

En la antesala Cuba tiene más de una estrella. Y este año hubo tres que no cabían en un sofá: Yulieski, Donal Duarte y Michel Enríquez. El espirituano pegó 20 jonrones, remolcó 81 y solo le tiró o le cantaron el tercer strike 17 veces. Duarte disparó 21 vuelacercas, anotó 79, con 359 de average, pero el Súper 12 pinero les ganó por una nariz, promediando 401, disparando 122 indiscutibles, 29 tubeyes y solo 15 ponches en 304 turnos oficiales.

Escoger a alguien en la receptoría es siempre un problema, pues muchos máscaras —casi todos hombres de fuerza—, son utilizados frecuentemente como designados. Por esa razón seleccioné al tunero Yosvani Alarcón, quien calzó los arreos en 76 partidos y fue sexto de los bateadores, 368, con más de 100 imparables.

Si problemas hubo para señalar a un catcher, votar por tres jardineros resultó un dolor de cabeza. Sorprendente el rendimiento del camagüeyano Dariel Álvarez, el granmense Urmaris Guerra, el industrialista Serguei Pérez y el avileño Yoelvis Fiss, por solo mencionar un cuarteto cuyos números son excelentes.

No obstante, ¿qué decir entonces de Yoennis Céspedes, Frederich Cepeda y Alfredo Despaigne? El primero cumplió la mejor de sus campañas (y tiene muchas buenas), rompiendo la marca de cuadrangulares y quedándose a una de las 100 impulsadas, líder también en anotadas (89) y en total de bases (236).

El espirituano estuvo hasta el último día acariciando la mítica marca de 400, líder en total de bases empatado con Céspedes, segundo en anotadas y en slugging, quinto en jonrones, noveno en jits conectados, sexto en impulsadas¼ una campaña de ensueño.

Despaigne dejó de jugar en 23 juegos, primero por su asistencia al Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes, luego por una lesión. Aún así, conectó 27 cuadrangulares y finalizó tercero en slugging, 693, undécimo en promedio, 356, y séptimo en promedio de bases por jit, 1,95, igualado con Cepeda.

Mención especial —yo escribiría mejor, especialísima— para el veterano Reutilio Hurtado. A la edad que muchos ya le dijeron adiós al terreno (35 años), el jardinero central santiaguero fue uno de los tres que sacó 30 pelotas fuera de los parques, con 2,05 bases por jit, quinto en ese importante casillero.

En cuanto al designado, con mencionar que, en total, los equipos utilizaron a 161 bateadores en esa función se darán cuenta de cuán difícil resultó escoger uno. El matancero Lázaro Herrera se lleva las palmas con 101 jits, 329 de promedio, 20 jonrones y 70 carreras remolcadas, con Yoandry Urgellés siguiéndole los pasos.

SOUTHERAN, EL MEJOR A LA DEFENSA

Si sobraron bateadores, fildeadores escasearon por muchas razones que merecen un análisis posterior. Bastaría con tres cifras: 1 510 errores en 719 partidos y 973 de average colectivo.

Aún así, hubo figuras destacadas guante en mano y una de ellas con una nueva marca. Ese fue el inicialista guantanamero Yoenny Southeran, quien acumuló ¡815! lances sin error en 88 desafíos, un récord que será difícil de igualar o romper. No es la primera vez que este pelotero resulta el mejor primera base a la defensa, el nuevo "hombre goma" de la pelota cubana.

En la intermedia, otro excelente defensor, Mario Vega, esta vez con tres pifias y 991 de average. En el ala izquierda hubo que revisar montañas de números hasta que aparecieron dos "eléctricos". Uno fue el torpedero pinero Dainier Gálvez, con 84 partidos, solo 10 errores y average de 980. Y en la custodia de la esquina caliente el avileño Raúl González dejó detrás a los demás con un excelente 970 en 237 lances y 75 desafíos.

No tuvieron un buen año los receptores en sentido general, aunque el veterano Ariel Pestano demostró una vez más su maestría al atrapar a 17 de los 27 que le salieron al robo, con un pasbol y un error.

Sí lo fue para los lanzadores, con varios promediando 1 000 y uno de ellos, el zurdo Norberto González, con destaque por sus 37 lances inmaculados, de ellos tres dobles matanzas. Y entre las decenas que custodiaron los jardines de un extremo a otro, dos santiagueros y un cienfueguero destacaron en los números: el binomio Reutilio Hurtado-Joaquín Carbonell y el sureño Yusniel Ibáñez, con 990 de promedio.

Y llegamos a los lanzadores. Si lo más importante para un serpentinero es ganar partidos, Ismel Jiménez y Norberto González obtuvieron 13 victorias para brillar como el mejor derecho y el zurdo más destacado, respectivamente. Como lo fue el industrialista Gerardo Concepción a la hora de seleccionar el Novato del Año, con 10 éxitos. Menciones para Dayan Lazo (339-6-63) y Yadir Rabi (7-2-3-66).

Por último, el relevista de lujo. Duniel Ibarra implantó récord de salvados, 27, con un PCL de 1,72, seguido por el guantanamero Alexander Rodríguez: 8 victorias, 10 salvados y 1,98. Ellos dos llamaron la atención entre un pitcheo relevo ineficaz en la mayoría de los equipos.

 

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