LONDRES. — Reino Unido, uno de los artífices de la actual
ofensiva militar en Libia, expulsó este miércoles a cinco
diplomáticos de ese país árabe bajo el argumento de que eran una
amenaza para la seguridad nacional.
El ministro británico de Exterior, William Hague, anunció ante la
londinense Cámara de los Comunes que los funcionarios libios, entre
los que se incluye el agregado militar, constituían un peligro
latente.
Hague añadió que la expulsión de los diplomáticos responde a la
necesidad del gobierno británico de protestar por las acciones del
líder libio Muamar el Gadafi.
El canciller indicó que la misión de este país en territorio
libio visitó el lunes y martes la ciudad de Bengasi, en el este de
Libia, para reunirse con grupos opositores.
De acuerdo con el funcionario, su país no planea armar a los
rebeldes libios, sin embargo el primer ministro David Cameron dejó
abierta, en la misma Cámara, la posibilidad de entregar pertrechos
bélicos a los insurgentes.
Cameron aludió a la resolución 1973 del Consejo de Seguridad de
la ONU, en virtud de la cual Estados Unidos, Francia y Reino Unido
iniciaron los ataques contra esa nación norteafricana hace 11 días.
El jefe de la diplomacia instó actuar con precaución respecto a
la eventual entrega de armas a los opositores libios, algo que su
Gobierno no descarta, "pero aún no tomamos la decisión", acotó.
La postura de Londres coincide con la del gobierno estadounidense
que ayer tampoco descartó la posibilidad de armar a los insurgentes
libios.
Sin embargo, el secretario general de la Organización del Tratado
del Atlántico Norte (OTAN), Anders Fogh Rasmussen, alertó la víspera
que la resolución 1973 no contempla la entrega de armas a los
rebeldes, a lo que se oponen por igual países como Italia o Rusia.