TRÍPOLI, 29 de marzo.— El líder libio Muammar al Gaddafi demandó
hoy a la OTAN abstenerse de interferir en los asuntos internos de
Libia, mientras columnas de vehículos artillados de los rebeldes
abandonaban Bin Jawad ante la contraofensiva gubernamental, informó
PL.
La televisión estatal libia reseñó una carta enviada por Gaddafi
a los cancilleres de la Organización del Tratado del Atlántico Norte
(OTAN) y representantes de la Liga Árabe, la Unión Africana y la ONU
reunidos este martes en Londres para discutir sobre este país.
El mandatario aconsejó a la coalición occidental "dejar Libia
para los libios" y detener la "ofensiva bárbara" que interfiere en
sus asuntos internos, y reiteró la denuncia de que se inmiscuyen en
lo que muchos ya no dudan en calificar de guerra civil.
En Londres, la reunión de países aliados que encabezan los
bombardeos contra Libia acordó "continuar la guerra contra ese país"
hasta derrotar al coronel Gaddafi y crear un grupo de contacto para
coordinar esfuerzos políticos. Además, dijeron que el Estado árabe
de Qatar se brindó para celebrar la primera reunión de este órgano
tan pronto como sea posible, según Reuters.
En la misiva dirigida a dicho "grupo de contacto", Gaddafi
relacionó los bombardeos aéreos de la OTAN para imponer una zona de
exclusión aérea sobre este país con las campañas militares lanzadas
por Adolfo Hitler durante la Segunda Guerra Mundial.
El Gobierno libio nombró como su representante ante la ONU al
padre Miguel D’ Escoto, expresidente de la Asamblea General del
organismo y excanciller de Nicaragua.
"El Comité Popular General de Enlace Exterior y Cooperación
Internacional comunica a vuestra Excelencia que la Jamahirya ha
decidido nombrar al señor Miguel D’Escoto Brockmann, exministro del
Exterior de Nicaragua, como su representante en las Naciones Unidas
en Nueva York", anunció el canciller libio, Moussa Kusa, en carta
enviada al secretario general de la ONU, Ban ki-moon.
La minuta informa que D¢ Escoto está
autorizado para hablar en nombre del pueblo libio ante los órganos
del Sistema de Naciones Unidas.
Por su parte, el canal estatal Al Jamahiriya destacó la fuerte
resistencia de las tropas gubernamentales a los bombardeos de la
coalición internacional y a la ofensiva de los alzados que trataron,
hasta ahora sin éxito, de tomar Sirte, ciudad natal de Gaddafi.
Dichos reportes coincidieron con informes e imágenes difundidas
por la cadena qatarí Al Jazeera sobre el repliegue en desbandada de
los irregulares que estaban en la localidad de Bin Jawad, luego de
que unidades leales a Trípoli supuestamente dispararon varios
morteros.
Los grupos armados sublevados habían avanzado más de 300
kilómetros hacia el oeste en apenas 72 horas, apoyados por los
ataques aéreos y marítimos de la coalición de potencias
imperialistas que se amparan en una resolución del Consejo de
Seguridad de la ONU.
Mientras, el Ejército reivindicó anoche haber frenado el avance
rebelde a Sirte y tener controlada Misrata, otras fuentes indicaron
que la coalición atacante bombardeó tres barcos libios frente a las
costas de esta última ciudad, además de una montaña al oeste de
Trípoli.
La agencia oficial libia Jana confirmó que los bombardeos de hoy
en Trípoli alcanzaron "zonas civiles y militares".
Este mediodía la agencia estatal había asegurado que los aviones
aliados bombardearon igualmente zonas residenciales y militares en
las ciudades de Misrata, Zenten, Uatiya y Mizdah.
Esa última localidad fue atacada a primeras horas de esta mañana
con el resultado de un muerto y numerosos heridos, según Jana, que
aseveró además que los ataques alcanzaron un hospital.
En tanto, el presidente estadounidense Barack Obama volvió a
referirse a la situación libia un día después de haber dedicado un
discurso a justificar lo injustificable y defender las decisiones de
su administración en la intervención de su país en la nación
norafricana.
"Nuestra expectativa es que, como seguimos ejerciendo una firme
presión, no solo militar sino también a través de otros medios,
Gaddafi dejará finalmente el poder", indicó Obama en una entrevista
con la cadena NBC.
Afirmó además que no descarta proveer de armas a los rebeldes
libios.
Desde Damasco, EFE reportó que el Gobierno sirio presidido por
Mohamed Nayi Otri presentó hoy su renuncia en medio de una ola de
protestas.
Otri se mantendrá como primer ministro hasta la formación de un
nuevo gabinete, según informó la agencia oficial SANA al comunicar
que la renuncia presentada por el primer ministro había sido
aceptada por el presidente sirio, Bashar al Asad.
Centenares de miles de personas participaron en multitudinarias
manifestaciones en las principales ciudades del país en apoyo al
presidente sirio, con pancartas en las que se leía : "Urgente, la
conspiración ha fracasado" o "Hemos hecho caer la conspiración y las
divisiones sectarias".
El Gobierno sirio asegura que es blanco de un complot inspirado
desde el extranjero para castigar a Siria por su apoyo a
agrupaciones opuestas a la política de Estados Unidos en la región.
En Siria no existen tantas desigualdades sociales como las que
hay en países como Túnez y Egipto, y unido a ello, Al Asad es visto
como un elemento de cohesión social frente a los riesgos sectarios
que existen en el país, según analistas citados por EFE.