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Politécnico de la Construcción Julio A. Delgado
Edificando el relevo
Jorge
Luis Merencio Cautín
Rostros semicubiertos por sus cascos protectores, impregnan de
influjo juvenil a experimentados constructores que ejecutan el
complejo de viviendas en el reparto Caribe, al norte de Guantánamo.
Eduanis
(derecha) aprende rápido el oficio
Son alumnos del Politécnico de la Construcción Julio Antonio
Delgado Reyes, quienes a pie de obra, cuchara o martillo en mano,
aprenden de los consagrados los martes y jueves, días que tienen
programados para sus clases prácticas en las obras (a la sazón en
función de aulas anexas).
TENER UN TRABAJO HONRADO
Aquí afianzamos los conocimientos teórico-prácticos adquiridos en
la escuela y aprendemos haciendo, asegura Giorvis Cristino Lobaina
Legrá, al opinar sobre las aulas anexas.
El
apoyo a obras en construcción también lleva el cuño de las
muchachas.
Estudiante del primer año para hacerse obrero calificado en
carpintería en blanco y encofrado, Giorvis considera muy provechoso
trabajar bajo las orientaciones de los instructores del Ministerio
de la Construcción (MICONS) y los profesores, en una tarea de tanto
impacto como la edificación de viviendas.
Los carpinteros ya hemos aprendido a construir tableros para
encofre, vallas para replanteo y a realizar otras tareas, comenta
este adolescente.
"Ya aprendí a preparar morteros, poner bloques y prepiso, resanar
y realizar otras labores", celebra otro alumno, Eduanis Arango
Matos, estudiante de albañilería.
"Siento atracción por la labor que estudio, tal vez porque es la
de mi padre, quien me ha ayudado mucho", reconoce.
En el Politécnico Julio Antonio Delgado se forman 1 257
estudiantes como técnicos medios en Construcción Civil, Viales,
Hidráulica y Geodesia y Cartografía; y como obreros calificados en
Albañilería, Carpintería e Instalación Hidráulica y Sanitaria.
De esa matrícula 328 son muchachas, presentes en todas las
especialidades, excepto en Carpintería.
Beatriz Pereira Laime es una de las quinceañeras que se adiestran
en Instalación Hidráulica y Sanitaria. "Creo que la base del
desarrollo de cualquier país está en la construcción de obras, por
eso veo importante lo que estudio y me empeño para aprender
bastante", expresa mientras instala una conexión de barro.
"Integrarnos al sector de la construcción confirma la disposición
de la mujer y su derecho a no verse relegada ante tarea alguna,
expone Yanierkis Savón Bertot, también de primer año en esta
especialidad.
DE LA ZAGA A LA VANGUARDIA
Si un hecho enorgullece a estudiantes y profesores de este centro
es el de saberse máximos aportadores de fuerza joven al sector de la
construcción en esta provincia. De ello dan fe los 1 271 graduados
en los últimos cuatro años y los 451 que deben egresar este curso.
La significativa contribución de fuerza de trabajo a un sector
tan urgido de ella, tiene su pilar en la transformación para bien de
la escuela y repunte de la Enseñanza Técnica y Profesional.
Modesto Laffita Cobas, experimentado jefe de obra del MICONS en
el territorio y ligado estrechamente a la enseñanza de los
muchachos, elogia el trabajo desarrollado por el politécnico.
Laffita Cobas opina que en ello mucho ha tenido que ver la
conducción de Marilín Céspedes Donatién, directora del plantel,
quien fue alumna de ese propio centro, como también lo fueron otros
de los profesores actuales, lo que aporta dominio de la tarea y
sentido de pertenencia.
Marilín, por su parte, sostiene que la transformación del
colectivo es fruto de la labor conjunta de alumnos y profesores,
encaminada, esencialmente, al fortalecimiento de la disciplina y de
la eficacia del proceso docente-educativo.
Resultados de esa faena integrada lo constituyen las promociones
de los últimos cursos (97,6% en el anterior), y los elevados índices
de retención y ubicación de los graduados en tareas propias de la
construcción, explica.
Ricardo Salazar Herars, subdirector de Enseñanza Práctica y
Producción, denota satisfacción al informar que decenas de jóvenes
egresados de esta escuela integran contingentes de constructores.
Amplía que sus estudiantes y educadores asumieron recientemente
la reparación del propio centro, la cual incluyó, entre otras
labores, pintura, mejoramiento de paredes, sustitución de celosías
por carpintería de aluminio y reparación de las cercas perimetrales.
El colectivo, amplía Ricardo, también contribuyó a la reparación
de cinco edificaciones que en el presente curso abrieron como nuevos
Institutos Preuniversitarios Urbanos, para lo cual se valieron, en
lo posible, de herramientas fabricadas por ellos mismos en los
talleres del politécnico, como flotas de madera y cucharas de
albañilería, estas últimas trabajadas de manera cooperada con otro
Politécnico, el Diosmedes Córdoba. |