LONDRES, 28 marzo.— Aviones de la Organización del Tratado del
Atlántico Norte (OTAN) lanzaron durante el inicio del ataque contra
Libia unas 45 bombas con ojivas de uranio empobrecido, denunció un
intelectual y activista contra la guerra.
David Wilson, experto del capítulo británico de la organización
Stop the War Coalition (Paren la guerra), indicó que los enormes
proyectiles de unas dos mil libras cada uno- junto con los misiles
lanzados desde naves y buques aliados contenían el mineral
radiactivo altamente nocivo, informa PL.
Este tipo de armamento, dijo, dotado con puntas de uranio
empobrecido es el arma perfecta para asesinar a montones de gente,
advirtió al citar a una experta estadounidense en física química.
La sustancia radiactiva, contenida en el polvo negro que emana a
la atmósfera tras la potente explosión, puede causar daños renales,
cánceres de pulmón y huesos, trastornos en la piel, trastornos neuro-cognitivos,
daños cromosómicos, síndromes de inmunodeficiencia y extrañas
enfermedades renales e intestinales, alertó.
Recordó que en los ataques contra Bagdad durante la invasión a
Iraq la aviación de Estados Unidos arrojó más de 500 mil toneladas
de municiones que llevaban puntas de uranio empobrecido.
Se comprobó posteriormente que los niveles de radiación superaban
la norma entre mil y mil 900 veces en zonas residenciales.
A quién y qué se está protegiendo esta vez en Libia, preguntó
Wilson al fustigar las frases lacónicas del canciller británico,
William Hague, cuando habló de la supuesta misión humanitaria de la
OTAN en el país magrebí para proteger a los civiles y a las zonas
habitadas por civiles.
Para el analista canadiense Michel Chossudovsky, los bombardeos
sobre territorio libio han causado la muerte de personas inocentes y
destrucción de objetivos civiles, según corroboran los primeros
informes sobre los ataques aéreos de la coalición liderada por
Estados Unidos, Francia y Reino Unido.
Chossudovsky deploró cómo los grandes medios de información de
Occidente ocultan las muertes de civiles o las muestran como daños
colaterales de los misiles de la OTAN, en el concepto moderno de los
bombardeos humanitarios, para intervenir en estados soberanos.
El experto aseguró que existen indicios de que hospitales e
instalaciones de la infraestructura civil de Libia figuran en la
lista de los blancos seleccionados por los aviones de la OTAN.