MONTEVIDEO, 28 marzo.— La tasa de mortalidad infantil (TMI) en
Uruguay cerró en 2010 con una caída histórica a 7,7 casos por cada
mil niños nacidos vivos, informó hoy Daniel Olesker, ministro de
Salud Pública (MSP).
Olesker destacó que este logro obedece al papel jugado por los
trabajadores del sector, a la instrumentación de una reforma
sanitaria en curso y las políticas sociales aplicadas por el
gobierno.
El titular del MSP precisó que entre 2009 y 2010 el indicador
pasó de 9,6 por mil nacidos vivos a 7,7, respectivamente, en tanto
el año pasado murieron 96 niños menos que el anterior.
Esa cifra nos ubica luego de Cuba y prácticamente con Chile en
los primeros lugares de América Latina, subrayó.
La baja en este indicador, sostuvo, pone a Uruguay cerca del
Objetivo del Milenio de Naciones Unidas para 2015 de un indicador de
6,9.
Fueron decisivos en ese comportamiento la inclusión de niños y
adolescentes en el Sistema Nacional Integrado de Salud; los
controles de embarazo, parto, puerperio y la atención obligatoria de
los menores hasta los dos años.
El ministro destacó el descenso logrado en los tres componentes
de la mortalidad infantil: precoz (hasta séptimo día), neonatal
(hasta el día 28) y postneonatal (el primer año de vida) lo que
demuestra, aseveró, la importancia del control del embarazo.
Olesker comentó que para lograr este resultado todo el país
invirtió mucho y citó como ejemplo al presupuesto de la
Administración de Servicios de Salud del Estado el cual pasó de 170
millones de dólares a 650 millones de esa divisa.
Otro desembolso importante fue el cambio de la vacuna
pentavalente (protege cinco enfermedades) a la inmunización contra
13 padecimientos, que supuso multiplicar por dos el valor de las
dosis, señaló.
Puso especial énfasis en la incidencia de las políticas sociales
en la mejoría de los índices sanitarios de la población uruguaya, en
general, y la caída de la mortalidad infantil, en particular.
Mencionó en ese sentido el mayor acceso a la seguridad social,
aumento de las asignaciones familiares, mayor cobertura de la red de
saneamiento; y la entrega de una canasta alimentaria dirigida a
mujeres embarazadas, entre otras medidas.
Recordó que las políticas aplicadas por la actual administración
son continuidad de las definidas en el período del ejecutivo
anterior (2005-2020).