El presidente de Perú, Alan García, fue acusado nuevamente hoy de
violar la neutralidad electoral, como obliga la ley, por haberse
reunido en privado con uno de los candidatos al sillón ejecutivo,
informó Prensa Latina.
El hecho, condenado por el pretendiente presidencial del grupo
Perú Posible, Alejandro Toledo, y Javier Diez Canseco, postulante
parlamentario del bloque progresista Gana Perú, fue considerado una
intromisión inadmisible en la campaña por las elecciones del próximo
10 de abril.
Un diario divulgó una foto de García y el candidato neoliberal
Pedro Pablo Kuczysnki, quien ha crecido en las últimas semanas en
los sondeos que encabeza el opositor progresista Ollanta Humala.
Ambos aparecen distendidos y con un grupo de amigos en una
reciente cita en casa de Hugo Otero, exembajador en Chile, asesor de
la campaña del postulante y muy cercano al mandatario.
Kuczynski confirmó la reunión, pero alegó que fue solo un
encuentro de amigos carente de otro contenido, aunque también
reconoció que el gobernante dio algunos consejos para mantener el
tono festivo de su campaña.
Tal referencia coincide con reiteradas declaraciones de García de
que ganará el candidato que plantee alegría y optimismo, y continúe
la política económica (neoliberal) que defiende Kuczynski, ciudadano
peruano-norteamericano.
Toledo dijo que las reuniones evidencian que García intervine en
la contienda electoral, pese a que la legislación lo obliga a ser
neutral.
Pidió al mismo tiempo al mandatario que deje de intervenir en la
campaña, porque el mundo tiene sus ojos puestos en los comicios a
realizarse dentro de 13 días.
Por su parte, el veterano dirigente socialista Diez Canseco
indicó que la cita revelada es muy grave y evidencia claramente la
intervención de García en el proceso electoral.
El objetivo de la injerencia, reiteró, es impedir los cambios al
modelo neoliberal que impide que el crecimiento económico beneficie
a las mayorías y ha generalizado la corrupción.
Para Diez Canseco, García quiere apuntalar a Kuczynski, aunque
este ha frenado su crecimiento y ya no tendría posibilidades de
pasar a la segunda vuelta, reservada a los dos más votados.
También compiten por pasar a esa instancia Keiko, hija del
expresidente Alberto Fujimori, estancada en los sondeos, y los
declinantes Toledo y el exalcalde de Lima Luis Castañeda, los tres
también neoliberales.
García ha expresado simpatías por Castañeda y Fujimori e hizo
comentarios sobre la campaña electoral, cuyos críticos consideran
una forma de intervención ilegal en la campaña.