El ministro de Relaciones Exteriores de Bahrein, Khaled Bin Ahmed
Bin Mohammed Al Khalifa, consideró hoy completamente falsas las
informaciones sobre una mediación de Kuwait en la crisis con
opositores chiitas, como éstos habían anunciado.
Al Khalifa negó la existencia de planes para un diálogo de
reconciliación auspiciado por el gobierno kuwaití y aunque admitió
que hubo anteriores esfuerzos que no fueron contestados (por los
inconformes), aseguró que ahora no hay ningún paso en ese sentido.
Esto (la oferta negociadora entre la monarquía sunnita y los
opositores chiitas) se acabó con el estado de seguridad nacional
(estado de emergencia), decretado por el rey Hamad Bin Isa Al
Khalifa el 15 de marzo y por un período de tres meses, aseguró el
canciller.
El desmentido a aseveraciones de líderes de la propia comunidad
chiita, en particular del partido El-Wefaq, y del periódico kuwaití
Al-Seyassah alejó la posibilidad de solucionar mediante un
entendimiento la crisis sofocada por la fuerza policial y militar,
dio a conocer Prensa Latina.
Fuentes de El-Wefaq anunciaron que aceptaban la alegada mediación
kuwaití y que el domingo una delegación suya viajó al emirato para
entrevistarse con el presidente del Parlamento, Jassim Al-Kharafi, y
conocer pormenores de la iniciativa pacificadora.
La mencionada propuesta supuestamente abogaba por desistir de
demandar la renuncia del primer ministro de Bahrein y de una
monarquía constitucional para reducir los poderes del rey y su
familia, pero garantizaría ciertas libertades a los chiitas.
Sin embargo, un asunto espinoso lo constituye la presencia de mil
soldados de Arabia Saudita y de 500 policías de los Emiratos Árabes
Unidos llegados aquí a mediados de marzo, como parte de una ayuda
solicitada al Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) Pérsico.
Dada la magnitud de las protestas pacíficas, el rey bahrainí
decretó el estado de emergencia, impuso un toque de queda en varias
zonas de Manama y ordenó reprimir las manifestaciones, con saldo de
al menos 24 muertos, 100 desaparecidos y más de mil heridos, según
la oposición.