El primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, compareció hoy
ante el tribunal de Milán para responder en audiencia preliminar por
presunto fraude fiscal en el denominado caso Mediatrade, informó
Prensa Latina.
Berlusconi estuvo cerca de una hora sin decir palabra alguna en
la vista, la primera a la que acude desde que fue juzgado en 2003
por irregularidades en la venta de un grupo agroindustrial bajo su
propiedad.
En esta oportunidad, el político más rico de Italia con una
fortuna de 40,9 millones de euros, deberá aclarar supuestas
irregularidades en la compra de derechos televisivos de películas
estadounidenses retransmitidas a través de canales que forman su
empresa televisiva Mediatrade.
El jefe del Gobierno está implicado junto a otras 11 personas,
incluido su hijo Piersilvio Berlusconi, según informa el diario
Corriere della Sera.
Al salir de la audiencia de este lunes, el Cavaliere, como se
conoce al político conservador, afirmó que todo estaba bien. Ahora
me preparo para el 4 de abril. Iré a la próxima vista, dijo.
Enfrentado a un conflicto de atribuciones en la investigación
contra Berlusconi, el tribunal de Milán se limitó hoy a establecer
el calendario del proceso y de las audiencias, en una sesión a
puertas cerradas.
De acuerdo con las acusaciones, la diferencia entre el precio
original de los derechos de las películas y lo que supuestamente
pudieron pagar las empresas del gobernante se encuentra en algunos
paraísos fiscales.
El monto, según la fiscalía milanesa, representa un delito de
evasión al fisco por valor de 34 millones de euros.
La pasada semana fue suspendida una vista anunciada por el
llamado caso Mills en la cual estuvo ausente el gobernante so
pretexto de que debía asistir al consejo de jefes de Estado y de
Gobierno de la Unión Europea en Bruselas.
En ese proceso a Berlusconi se le acusa de pagar 600 mil dólares
al abogado británico David Mills para que falseara el testimonio a
su favor en dos juicios.
Además de los citados sumarios, el primer ministro tiene
pendiente otros dos: Mediaset, por fraude fiscal; y el juicio por
incitación a la prostitución y abuso de poder conocido como caso
Ruby.