Precisamente la mortal sacudida de la tierra haitiana de enero
del 2010 provocó graves lesiones físicas en este sufrido pueblo,
emergencia en la que resultó todo un reto para los especialistas
cubanos de la fisiatría, nombre por el que también se designa esta
disciplina, la atención a más de 75 600 pacientes en el servicio de
rehabilitación en apenas cinco meses.
El doctor Rafael Izquierdo Miguel, jefe de la especialidad de
medicina física y rehabilitación de la Brigada Médica cubana,
recuerda para Granma aquellos dramáticos momentos y la
respuesta ejemplar de nuestro personal.
"Los rehabilitadores cubanos llegaron entre el 28 de enero y los
primeros días de febrero del pasado año. Realizaron un duro trabajo
en las virtualmente destruidas Puerto Príncipe, la capital, y la
comuna de Leogane, del departamento Oeste, esta última muy cerca del
epicentro del devastador seísmo, señala el interlocutor.
Y puntualiza que nuestros profesionales lograron, en numerosos
pacientes, mantener o devolver el mayor grado de capacidad funcional
e independencia posible.
"Ello ayudó a que fueran menos las complicaciones secundarias,
así como que se redujera el número de discapacitados", asegura.
Sobreponiéndose a difíciles circunstancias, nuestros
especialistas enfrentaron posteriormente afecciones derivadas de
daños al aparato cardiovascular, del sistema osteomioarticular (sacrolumbalgia,
artrosis generalizada, gonartrosis, lesiones de hombro y partes
blandas, fracturas de miembros y bursitis), padecimientos del
sistema nervioso central, síndrome hemipléjico, daño cerebral motor
en niños e hipertensión arterial.
Constituye un hito en este empeño las 30 salas de rehabilitación
abiertas luego de la emergencia post sismo funcionando actualmente
en Haití, atendidas por casi un centenar de nuestros profesionales,
como parte del programa Cuba-Venezuela para el fortalecimiento del
sistema nacional de salud pública de esta hermana nación.
Desde finales de enero del 2010 a febrero de este año los
fisiatras y otros técnicos cubanos han atendido en rehabilitación a
421 545 pacientes, brindándoles ayuda para llevar mejor su
limitación.
"Y los resultados son muy alentadores", manifiesta el doctor
Izquierdo Miguel, quien significa que esta es la segunda vez que
especialistas cubanos del sector intervienen en un desastre natural
fuera de nuestro país. El demoledor terremoto de Paquistán del 2005
fue el "bautismo de fuego".
Jean Claude Mesadien, con una hemiplejia que le causa pérdida
total del movimiento del lazo izquierdo de su cuerpo, es uno de los
miles de haitianos beneficiados.
Ante la saturación de las capacidades en Puerto Príncipe y sin
suficiente dinero, Jean Claude acudió al servicio de rehabilitación
del hospital de referencia comunitario de Mirebalais, departamento
Centro, a cargo de especialistas cubanos. El avance de su
rehabilitación lo llena de esperanzas.
"Estoy recuperando lentamente mi cuerpo, me siento mejor, han
sido fuertes las sesiones diarias de trabajo", asegura el
entrevistado, quien no quiere dejar de expresar su agradecimiento a
los licenciados Luis Rodolfo Barzaga Cutido (Holguín), Galia Ginarte
Gálvez y Milagros Hechavarría Aguilar (ambas de Granma) y a Odrialys
Duralis Delis, jefa de enfermería del hospital de referencia
comunitaria de Mirebalis.
"La cooperación cubana trae vida para los haitianos, ayuda a mi
pueblo, dándole mucha salud", enfatiza este hombre de cuerpo enjuto,
que se aferra con los dientes y las uñas al intento de volver a ser
el hombre que fuera antes de la hemiplejia provocada por una
peligrosa subida de su presión arterial.
Y en esa batalla por su vida contará con el concurso firme de los
médicos cubanos.