Mientras Estados Unidos y sus aliados europeos preparan ataques
aéreos a Libia, el gobierno alemán advirtió de una escalada no
controlable en el caso de una guerra.
En un comunicado de prensa, el ministro de Relaciones Exteriores,
Guido Westerwelle, saludó la última resolución del Consejo de
Seguridad sobre el conflicto en Libia, pero criticó el párrafo que
abre la puerta a una posible intervención militar, reporta Prensa
Latina.
Nuestra intención sigue siendo una intervención no militar, dijo
el ministro en una entrevista con el canal estatal ARD.
Mientras, partidos de izquierda y organizaciones del movimiento
por la Paz cuestionaron el concepto de una así llamada intervención
humanitaria.
Según los socialistas del partido Die Linke (La Izquierda), la
zona de exclusión aérea es un eufemismo.
En realidad, la realización de esta zona significa la guerra,
incluyendo la destrucción de los sistemas de control del tráfico
aéreo, el bombardeo de la defensa aérea y de la fuerza aérea,
explicó un experto del grupo parlamentario en declaraciones a Prensa
Latina en Berlín.
Los jefes del partido socialista y su grupo parlamentario, Gesine
Loetzsch y Gregory Gysi, también exigieron al gobierno de la
canciller Angela Merkel intentar convencer los partidarios de una
guerra en la ONU desistir de sus planes.
A la par, criticaron a los socialdemócratas y Los Verdes que
exigen del gobierno de Merkel poyar una intervención militar en
Libia.
Los socialistas, grupos progresistas y organizaciones del
movimiento de solidaridad en Alemania critican la actuación del
gobierno del residente libio Muamar El Gaddafi; sin embargo,
rechazan una intervención militar, al proponer un embargo de armas y
un boicot de petróleo libio.