Un proyecto de Ley de Seguridad Fronteriza, suscrito por
diputados bolivianos, endurece sanciones contra el contrabando,
aseveró este viernes una fuente parlamentaria.
Según Héctor Ace, presidente de esa instancia en la Asamblea
Legislativa Plurinacional, la norma aprobada la víspera establece
una pena de hasta 12 años de prisión a los involucrados en ese
delito, reporta Prensa Latina.
La propuesta remitida al Senado, dijo, en su artículo 20
introduce esa pena por los cargos de extracción, intento de
extracción o almacenaje de mercancías prohibidas o suspendidas de
exportación (hidrocarburos y o alimentos) subvencionados o sujetos a
protección específica.
También sanciona con 10 años de cárcel al funcionario que
indirectamente comercialice, autorice la comercialización o facilite
la intermediación de productos subvencionados o prohibidos para su
exportación.
La iniciativa prevé además la privación de libertad de tres a
seis años a la persona que almacene o comercialice diésel, gasolina
o gas licuado de petróleo sin estar autorizado por la entidad
competente.
El proyecto asimismo legaliza la entrega del 20 por ciento de la
mercancía decomisada a la persona denunciante, y el 40 por ciento en
caso de que la información provenga de la comunidad o el pueblo.
Arce señaló que el Estado tiene la obligación de este tipo de
medidas para evitar que el contrabando desangre a su economía, sobre
todo en las fronteras.
Explicó que la norma busca el desarrollo de las áreas rurales que
se encuentran cerca de las zonas limítrofes, las cuales durante
décadas fueron presas de la delincuencia, el contrabando y el
narcotráfico.
El legislador agregó que con la ley no termina el contrabando,
pero permite aunar esfuerzos para reducir los índices de esa
irregularidad y garantizar la seguridad alimentaria del país con la
creación del Consejo para el Desarrollo Fronterizo y Seguridad.