El
presidente ecuatoriano, Rafael Correa, destacó la importancia
nacional de los sectores cooperativista, asociativo y comunitario al
entregar al Parlamento con carácter urgente el proyecto de Ley de
Economía Popular y Solidaria.
La iniciativa entregada a la Asamblea Nacional para iniciar hoy
el curso establecido tiene ese carácter de urgencia con la finalidad
de reconocer a ese inmenso sector que es el motor de la economía
ecuatoriana, explicó, reporta Prensa Latina.
Tras entregar el proyecto de ley al titular de la Asamblea
Nacional, Fernando Cordero, Correa recordó que en gobiernos
anteriores estaba abandonado ese sector que genera cerca del 30 por
ciento de producto interno bruto y casi el 50 por ciento del empleo
nacional.
La economía popular y solidaria incluye los sectores
cooperativista, asociativo y comunitario, cuya contribución a la
economía nacional abarca las ventas de la microempresa, que
representan el 25,7 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB).
Equivalen también al 10 por ciento de los ingresos netos totales;
el 48,9 por ciento del total de empleo es generado por negocios de 1
a 10 empleados; y la micro y pequeña empresa genera el 67.1 por
ciento del total de empleo.
En el área rural, el 52,9 por ciento de los hombres y el 64,8 por
ciento de mujeres trabajan en microempresas, mientras en el área
urbana lo hacen el 43,7 por ciento de hombres y el 56,5 por ciento
de mujeres.
La tercera parte de los productores de menos de una hectárea
recurren a las cooperativas y a otras estructuras financieras
locales para financiarse, en tanto las cooperativas de ahorro y
crédito financian el 31,1 por ciento de los pequeños productores
agrícolas.
Las micro y pequeñas unidades de producción reciben un flujo
importante de crédito del sector financiero popular y solidario,
entre ellas mil 200 cooperativas de ahorro y crédito, y nueve mil
800 cajas de ahorro y crédito, bancos comunales y entidades
asociativas.
La nueva Ley crea la Superintendencia de Economía, Popular y
Solidaria para tener un ente especializado que regule a la
cooperativas, pero con visión solidaria y no de lucro, capitalista e
individualista, recalcó Correa.
Otra de las ventajas, comentó, será el fortalecimiento de las
finanzas públicas para apoyar es este sector con "estímulos
tributaritos y el apoyo del Estado para y fortalecer y sacar
adelante a este importante sector de la economía nacional".
Correa subrayó que antes no existían instituciones ni políticas
públicas para la economía popular y solidaria, y con la Constitución
de Montecristi se estableció, en función del bien común, con
principios basados en la realidad y la solidaridad.