TOKIO,
17 de marzo.— Los operarios de Fukushima I trabajan contrarreloj
para restablecer los sistemas de refrigeración que atajen el
recalentamiento de las piscinas con combustible usado de los
reactores, indicaron portavoces de la empresa Tokyo Electric (Tepco),
citados por EFE.
A pesar de que el reactor nuclear aún emite vapor y humo,
responsables de la compañía operadora de la planta afirmaron en una
rueda de prensa transmitida por la televisión pública NHK que los
niveles radiactivos se mantienen estables.
Al menos 64 toneladas de agua fueron vertidas hoy sobre la unidad
3, a través de helicópteros, camiones de bomberos de las Fuerzas de
Autodefensa (SDF) y del Departamento de Policía Metropolitana,
informó la agencia Kyodo.
El secretario del Gabinete, Yukio Edano, dijo que la misión de
enfriamiento continuará este viernes en un esfuerzo por evitar
cualquier masiva liberación de material radiactivo.
Hidehiko Nishiyama, portavoz de la Agencia de Seguridad
Industrial, confirmó por su parte, la presencia de humo blanco sobre
la unidad 2 de la planta de Fukushima, lo que supondría que el
combustible nuclear se ha consumido.
En tanto, la Policía Nacional confirmó que hasta la media noche
de este jueves el número de víctimas o desaparecidos es de 15 000, 5
700 de ellos muertos, mientras que 380 000 habitantes continúan en 2
000 albergues.
La Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA) confirmó
que al menos 23 trabajadores fueron heridos en las operaciones de
contención de Fukushima I, la mayoría como consecuencia directa de
las explosiones registradas en diferentes puntos de la central
nuclear durante los últimos seis días. Además, dos se encuentran
desaparecidos y al menos otros 20 fueron vistos expuestos a niveles
de radiación por encima de lo permitido, informó Europa Press.
En la capital japonesa, según AFP, se reportaron protestas por la
gestión que el Gobierno de ese país está haciendo de la crisis
nuclear, desatada por la planta de Fukushima.
Los manifestantes recorrieron las calles de la capital nipona a
oscuras, debido a la crisis energética que trajo consigo la alerta
nuclear, y exigieron al Gobierno que detenga las centrales nucleares
y envíe alimentos a la zona afectada.