De disco sui géneris, porque da rienda suelta a todo lo que a él
lo ha motivado musicalmente, en su ya larga trayectoria, calificó el
maestro Frank Fernández a El canto de mis abuelos (Sello
Colibrí), que producido y dirigido por el propio intérprete, fue
presentado ayer en el Hotel Nacional (Salón Tagana), donde respondió
interrogantes acerca de su proceso de gestación, y elogió a los
músicos que lo acompañan en el fonograma.
La proyección de los audiovisuales de Guaguan–piano (con
Los Muñequitos de Matanzas) y Rapsodia sobre un tema de Paganini
para piano y orquesta (de Rachmaninov), con el respaldo de la
Orquesta Sinfónica Nacional, dirigida por Enrique Pérez Mesa, obras
que responden a estructuras flexibilizadas y a integración entre
sonoridades diferentes, fue un buen adelanto del nivel del disco,
cuyas notas de presentación han sido escritas por Francisco (Pancho)
Amat.
A los antes citados, habría que agregar los nombres de músicos
del nivel de Yoel Matos, Guillermo del Toro, Pancho Terry, Andrés
Gonzalo y Yunieski Agüero (Paíto), Dreiser Durruty, Enrique Plá,
Elpidio Chapottín, Patricia, Raydel Luis, Mabel Serrano, Rainel
Jouvert, Fernando Muñoz y el propio Pancho Amat, entre otros.
Una interesante propuesta ha resultado este nuevo y resumidor
encuentro con la personalidad creativa de un maestro de la música
cubana de hoy, lo que se apoya también en el hecho de que todas las
obras incluidas en el material son de su autoría.