El Partido Demócrata estadounidense puede perder el control del
Senado en las elecciones de 2012, según el experto Larry Sabato,
director del Centro de Estudios Políticos de la Universidad de
Virginia, reporta Prensa Latina.
Para el estudioso, tras perder varios asientos que redujeron su
mayoría en la Cámara Alta y quedar en minoría en la Cámara Baja, el
partido del presidente Barack Obama probablemente enfrente más de lo
mismo.
Seis puestos ahora en manos de los demócratas estarán en juego en
2012 y los republicanos tienen posibilidades de alzarse con ellos.
Aunque es prematuro emitir proyecciones, Sabato piensa que a
corto plazo las previsiones así lo indican.
El año próximo 23 escaños demócratas estarán en juego contra sólo
10 republicanos.
Los seis asientos demócratas que pueden pasar al otro bando son
los de Claire McCaskill (Missouri), Jon Tester (Montana.), Ben
Nelson (Nebraska), Sherrod Brown (Ohio), Jeff Bingaman (Nuevo
México), y Jim Webb (Virginia).
Mientras considera en peligro por los republicanos el de John
Ensign de Nevada.
Bingaman, Webb, y Ensign se jubilan, por lo que obligatoriamente
sus plazas están en juego.
Otros demócratas terminan su carrera en el legislativo, pero de
estos solo la banca de Kent Conrad, de Dakota del Norte, es posible
pase a mano de la oposición, según Sabato.
El partido en el gobierno probablemente mantenga los asientos
Daniel Akaka, de Hawái y Joseph Lieberman, de Connecticut, un
demócrata independiente.
En los casos de los republicanos Kay Bailey Hutchison, de Texas y
Jon Kyl, de Arizona, el analista considera que sus puestos serán
ocupados por políticos de esa tendencia.
En la actualidad, los republicanos controlan la mayoría de los
gobiernos estatales, plazas claves para la organización de los
comicios de 2012, otro factor a tomar en cuenta, según comentaristas
políticos.