La crisis nuclear que vive Japón tras el terremoto reabrió en la
capital chilena el debate en torno a la viabilidad de construir
centrales nucleares en Chile, considerado el país más sísmico del
mundo.
De hecho, parlamentarios de la oposición instaron al Gobierno a
transparentar su política energética, incluido el anunciado
protocolo de cooperación que en esa materia La Moneda pretende
suscribir con Washington la próxima semana, reporta Prensa Latina.
En opinión del diputado socialista Marcelo Díaz, la experiencia
nipona torna desaconsejable la firma del referido acuerdo, previsto
durante la visita a esta capital del presidente estadounidense,
Barack Obama.
Después de lo visto en Japón, es una total locura pensar en
energía nuclear para Chile, subrayó el legislador.
Dada la evidencia de la grave situación que enfrentan la
población japonesa y el mundo por la emergencia nuclear en Japón,
rechazamos rotundamente avanzar en las bases para traer la energía
nuclear a Chile, manifestó asimismo el director de Greenpeace en la
nación suramericana, Matías Asún.
Ante el alud de cuestionamientos, el ministro de Minería y
Energía, Laurence Golborne, aseguró hoy que Chile no tiene un plan
nuclear en curso y que el anunciado acuerdo con la administración
estadounidense, como otro ya similar firmado con Francia, se enmarca
en la línea del conocimiento.
Básicamente, apunta a formar profesionales que necesitamos para
operar los reactores experimentales y para investigar qué significa
esta energía nuclear, enfatizó Golborne, dejando ver claramente que
el gobierno chileno no descarta la fuente nuclear como parte de la
matriz energética del país.
Todas las energías son necesarias, la energía nuclear es una más
dentro de esas opciones, admitió luego el ministro en entrevista a
ADN Radio Chile.
Para el periodista Alejandro Guillier, Chile tiene evidentes
falencias para fiscalizar los impactos medioambientales. Imagínense
la fiscalización de plantas nucleares; la calificación de los
estudios ambientales en Chile es para pensar, apuntó.