El fundador de Wikileaks, Julián Assange, emplazó al gobierno
australiano por suministrar informaciones a potencias extranjeras
sobre el sitio mencionado.
En una comparecencia televisada y sorpresivamente transmitida en
Sidney, acusó directamente a la primera ministra Julie Gillard de
"traición" por investigar y pasar datos sobre empleados de Wikileaks
a otros países, reporta Prensa Latina.
Tanto Gillard como el canciller Kevin Rudd rechazaron las
imputaciones y negaron tener conocimiento sobre esos asuntos y
dijeron que hasta donde sabían, eso no había sucedido.
La nueva polémica ocurre en medio de la incierta situación legal
de Assange, bajo arresto domiciliario en Londres, Reino Unido, pero
con público acceso a Internet y otros medios de difusión.
Gillard participaba en vivo en un programa de televisión de
preguntas y respuestas cuando en la pantalla apareció la imagen del
fundador de Wikileaks y la cuestionó de manera sorpresiva en medio
de la transmisión.