NACIONES UNIDAS, 14 de marzo.— Gran Bretaña, Francia y la Liga Árabe
chocaron hoy con los primeros escollos a su propuesta de que el
Consejo de Seguridad de la ONU imponga una zona de exclusión aérea
sobre Libia, reportó PL.
El tema fue analizado este lunes por ese órgano de 15 miembros
después que el embajador libanés ante Naciones Unidas, Nawaf Salam,
presentó de manera oficial un acuerdo de la Liga Árabe con ese
objetivo.
En declaraciones a la prensa en Nueva York, el diplomático
libanés ratificó que una acción de ese tipo tiene que ser aprobada
por el Consejo de Seguridad; sin embargo, admitió que en estos
momentos no se puede asegurar si la declaración de esa restricción
será efectiva.
Se trata de las mismas interrogantes hechas por el embajador de
Rusia ante la ONU, Vitaly Churkin, cuyo país —junto con China,
Estados Unidos, Francia y Reino Unido— es miembro permanente del
Consejo, con derecho al veto.
El representante ruso sostuvo que todavía quedan muchos puntos
clave por resolver con respecto a la zona de exclusión aérea, entre
los que mencionó "qué hacer y cómo hacerlo". Sin respuestas a esas
preguntas es muy difícil tomar una decisión responsable, precisó.
El embajador de Francia, Gérard Araud, cuyo país junto con el
Reino Unido promueve la medida contra Libia, apremió a los miembros
de esa instancia a avanzar con rapidez en el asunto y desdeñó las
inquietudes rusas.
Entretanto, el titular británico de Asuntos Exteriores, William
Hague, aseguró, en declaraciones a medios de prensa, la existencia
de contactos a nivel internacional para armar a los grupos rebeldes
libios.
Por el contrario, el primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan,
tras intervenir en la Cumbre de los Líderes del Cambio, celebrada en
Estambul, manifestó la oposición de su país a una intervención
militar de la OTAN en Libia, que, dijo, sería de consecuencias
peligrosas para la región.
Como estado integrante de la OTAN recordó que la alianza
atlántica solo puede actuar cuando una de sus naciones miembro es
atacada. En tal sentido criticó a gobiernos europeos por sus
análisis equivocados sobre Oriente Medio y reiteró su oposición a
cualquier agresión contra el estado libio.
En Libia el líder Muammar Al Gaddafi, ofreció una amnistía a
rebeldes y soldados desertores que depongan las armas.
El Ejército de Trípoli aseguró que "penetró" en zonas rebeldes
como Ajdabiya, localidad del oriente considerada el último bastión
de los alzados antes de Bengasi, la segunda ciudad del país,
convertida por los sublevados en su capital.
En Manama unos 1 000 soldados y más de 100 carros militares
sauditas ingresaron a Bahrein en respuesta a un pedido de la
monarquía Al Khalifa para sofocar protestas antigubernamentales,
mientras sectores sunnitas pidieron imponer la ley marcial, informó
PL.
El periódico local Gulf Daily News confirmó el despliegue militar
saudita y dijo que su misión "se limitará a proteger instalaciones
vitales como las petroleras, las eléctricas y las de agua, así como
edificios financieros y bancarios".
Los opositores, que pertenecen a la mayoritaria población chiita
de esta isla del Golfo Pérsico, se parapetaron en puestos de control
levantados en las inmediaciones de la plaza de La Perla, convertida
en símbolo de la resistencia al régimen.