Financiado por el Centro Nacional Autónomo de Cinematografía y
producido por la Célula Cooperativa Audiovisual, este primer trabajo
de Salvatore cuenta la historia de Rafael Serrano Toro, un hombre
que luego de ser condenado a 30 años de prisión por actos
delictivos, consigue a través de la literatura superar el estado de
exclusión que afecta a los privados de libertad.
Sobre los presupuestos del filme, Salvatore ha dicho: "Contar una
buena historia. Que emocione, entretenga y sensibilice a las
personas. Es un experimento narrativo. Pero al mismo tiempo hay una
intención claramente política de hablar acerca de problemas
específicos de nuestra sociedad y suscitar interrogantes sobre las
representaciones que construimos del delincuente y de las causas que
producen la delincuencia.
"He trabajado en penales y los presos tienen una historia de vida
como cualquiera, donde están presentes el amor, los hijos, la madre,
la esposa. Se preocupan e intentan resistir las presiones que dentro
de la cárcel ocurren. La idea es mostrar que el delincuente no es el
único responsable de sus actos, sino que es toda una historia de
explotación como la que sufrió el pueblo venezolano a lo largo del
siglo XX".
Los tres primeros galardones del Festival correspondieron, por
ese orden, a La batalla de los invisibles, del mexicano
Manuel de Alba; Viviendo otra mirada, del brasileño Guillermo
Planel, y Embarrancados, del español Javier Gómez. El premio
especial del jurado recayó en Gaitán, el hombre que fue Colombia,
de Alejandra Szeplaki, de Venezuela.
Un premio compartido al mejor colectivo joven fue para Freddy
Ilanga, el traductor del Che, de Katrin Hansing, en una
coproducción cubano-sudafricana, y Cuarto poder: los medios en la
sociedad de la información, de Pablo M. Roldán y Míriam Díaz, de
España. La mejor ópera prima resultó Un tren a Pampa Blanca,
de Rodolfo Pochat, de Argentina.
En su jornada final el Festival, que estuvo dedicado a Venezuela,
distinguió como mejor obra cubana a En el cuerpo equivocado,
de Marilyn Solaya, y en calidad de proyecto a Henry Reeve,
yo soy de donde se muere, del guionista local Josué Francisco
Rojo Acosta.
La decimotercera edición, en marzo del 2012, rendirá homenaje a
la documentalística chilena.