Filme venezolano conquista Gran Premio en el Santiago Álvarez in Memóriam

SANTIAGO DE CUBA.— El documental Barrabás, del venezolano Giuliano Salvatore, se alzó este último fin de semana con el Gran Premio Santiago Álvarez en el XII Festival Internacional que lleva el nombre del gran cineasta cubano.

Salvatore representa una nueva voz en el cine venezolano.

Financiado por el Centro Nacional Autónomo de Cinematografía y producido por la Célula Cooperativa Audiovisual, este primer trabajo de Salvatore cuenta la historia de Rafael Serrano Toro, un hombre que luego de ser condenado a 30 años de prisión por actos delictivos, consigue a través de la literatura superar el estado de exclusión que afecta a los privados de libertad.

Sobre los presupuestos del filme, Salvatore ha dicho: "Contar una buena historia. Que emocione, entretenga y sensibilice a las personas. Es un experimento narrativo. Pero al mismo tiempo hay una intención claramente política de hablar acerca de problemas específicos de nuestra sociedad y suscitar interrogantes sobre las representaciones que construimos del delincuente y de las causas que producen la delincuencia.

"He trabajado en penales y los presos tienen una historia de vida como cualquiera, donde están presentes el amor, los hijos, la madre, la esposa. Se preocupan e intentan resistir las presiones que dentro de la cárcel ocurren. La idea es mostrar que el delincuente no es el único responsable de sus actos, sino que es toda una historia de explotación como la que sufrió el pueblo venezolano a lo largo del siglo XX".

Los tres primeros galardones del Festival correspondieron, por ese orden, a La batalla de los invisibles, del mexicano Manuel de Alba; Viviendo otra mirada, del brasileño Guillermo Planel, y Embarrancados, del español Javier Gómez. El premio especial del jurado recayó en Gaitán, el hombre que fue Colombia, de Alejandra Szeplaki, de Venezuela.

Un premio compartido al mejor colectivo joven fue para Freddy Ilanga, el traductor del Che, de Katrin Hansing, en una coproducción cubano-sudafricana, y Cuarto poder: los medios en la sociedad de la información, de Pablo M. Roldán y Míriam Díaz, de España. La mejor ópera prima resultó Un tren a Pampa Blanca, de Rodolfo Pochat, de Argentina.

En su jornada final el Festival, que estuvo dedicado a Venezuela, distinguió como mejor obra cubana a En el cuerpo equivocado, de Marilyn Solaya, y en calidad de proyecto a Henry Reeve, yo soy de donde se muere, del guionista local Josué Francisco Rojo Acosta.

La decimotercera edición, en marzo del 2012, rendirá homenaje a la documentalística chilena.

 

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