Grano a grano se mueve un coloso

El central Ciro Redondo está envuelto en una de las mejores zafras de los últimos 20 años y su azúcar es determinante en el cumplimiento de la producción de crudo de la provincia

ORTELIO GONZÁLEZ MARTÍNEZ

Aunque todavía es temprano para celebrar, en lo que va de zafra el central Ciro Redondo, de Ciego de Ávila, desterró la resaca que lo hizo tambalear durante anteriores contiendas, y en la actual enrumba hacia un cumplimiento seguro.

Damaris Barrios, vecina del lugar, asegura que hoy a la gente se le ve mejor cara. Es buen síntoma, porque de ese ingenio, uno de los más grandes del país, depende casi todo el poblado. Desde que en 1916 movió su andamiaje por primera vez, es la mayor fuente de empleo de la comunidad; es vida, tradición y cultura. No es exagerado oír que si el Ciro funciona mal, la zafra en la provincia no puede marchar bien. Esa es una máxima acuñada desde hace mucho.

Foto: Nohema Díaz Gran estabilidad muestra el área de generación de vapor:

En la presente campaña se conjugan varios factores para que todo ande "viento en popa", desde las acciones de las brigadas de corte, la transportación, hasta la industria, la cual se ha comportado a las mil maravillas; debido al esfuerzo de trabajadores y directivos decididos a no empeñar la palabra.

Un vistazo a algunos números permite validar la aseveración. En comparación con igual periodo de la contienda anterior, el aprovechamiento de la norma potencial creció del 56 % al 62 %, y en 14 ocasiones han rebasado la barrera del 100, sin antecedentes en la última década; el rendimiento fabril anda por 9, 95 contra un 8,68 planificado, según precisiones de Filiberto Barrios López, un joven de solo 24 años de edad quien es jefe de la Sala de Control.

"El aporte al Sistema Electroenergético Nacional es otro indicador que avala la eficiencia. Hemos entregado 1 356 megawatts, muy por encima de lo programado", precisa Barrios.

A PASO LARGO Y SIN DESCUIDO

Optimistas andan allí para no acortar el paso que los lleve a cumplir el plan antes de los 131 días de zafra planificados. Y es que tienen más de 5 900 toneladas por encima del plan establecido hasta la fecha. "Esa cifra nos permite respirar, pero no dormirnos en los laureles", afirma Vidal Martín Sarduy, administrador del central.

"La maquinaria del ingenio no será tan perfecta como la del reloj, pero si no funciona bien puede causar daños mayores irreversibles, incluso, poner en vilo y malograr el esfuerzo de muchas personas dedicadas durante meses a la preparación de la zafra", sentencia.

Con la experiencia de 26 años dedicados "en cuerpo y alma" al mundo del azúcar, William Arjona Álvarez, trabajador del área de generación de vapor y secretario del Comité del Partido en la industria, afirma que desde hacía muchos años el Ciro Redondo no molía como lo ha hecho hasta ahora. "Eso da confianza. La atención al hombre es buena y el salario también. En una quincena gano entre 800 y 900 pesos. Varios de los buenos azucareros que un día se marcharon, han regresado a la fábrica.

"Los trabajadores se ven más comprometidos y tienen mayor sentido de pertenencia. Existe la seguridad del cumplimiento del plan", dice mientras se adentra en el central.

Vidal Martín asegura que la motivación es mayor porque los trabajadores ven el fruto de su labor, con la implementación de sistemas estimulantes de pago.

Entre las principales fortalezas destacan el chequeo constante del sistema de trabajo, así como el seguimiento de los cambios de turno, la organización de los mantenimientos, el contacto directo con los trabajadores, la mejoría en la atención al hombre, la aplicación consecuente de la emulación.

Cuando el visitante traspasa el umbral y habla con los trabajadores y directivos, se da cuenta de que el interés colectivo prima. Lo corroboran las opiniones de los mecánicos Humberto Trejo y Reinaldo Martínez, del soldador Jorge Cobas, del mecánico de molino Manuel Navarro, del joven Alberto Franco, y de muchos otros, decididos a que esta sea la zafra de la dignidad, para evitar que la resaca y el mal funcionamiento se apoderen del coloso.

Pero si el Ciro Redondo anda satisfactoriamente, no son diferentes los números que exhibe la provincia. "Nos preparamos para que no haya casualidad, ni sustos al final de la contienda", asegura el ingeniero Norelvis Gallo Saroza, director del Grupo Agroindustrial del MINAZ en esta provincia.

Sin complacencia ni exceso de optimismo, el directivo reveló a Granma algunos números: hasta finales del pasado mes, Ciego de Ávila exhibía el más alto aprovechamiento de la norma potencial del país y también era la única que no tenía tiempo perdido por falta de caña. A la vez, el rendimiento industrial se sobrecumplía en más de 1 y mostraba un adelanto de 10 días en el cronograma de la zafra.

También se nota un despegue de la producción de derivados, pero existen flancos débiles, como el incumplimiento del indicador de pureza de la miel final, la necesidad de continuar con la disminución del uso de portadores energéticos y el control de los incendios ante fenómenos como la intensa sequía.

 

| Portada  | Nacionales | Internacionales | Cultura | Deportes | Cuba en el mundo |
| Comentarios | Opinión Gráfica | Ciencia y Tecnología | Consulta Médica | Cartas| Especiales |

SubirSubir