Autoridades del gobierno boliviano inistieron hoy en la vía del
diálogo para atender demandas de los sindicatos y la Confederación
de choferes, aunque consideraron algunas exigencias como
injustificadas.
El ministro de Trabajo Félix Rojas recordó que el Ejecutivo
promulgó recientemente un decreto que eleva en 20 por ciento el
salario mínimo promedio general y en 10 las remuneraciones del
magisterio, salud, la Policía y las Fuerzas Armadas.
Algunos líderes de la Central Obrera Boliviana (COB) consideran
que es bajo el incremento y no satisface los elevados costos de la
canasta básica familiar.
Rojas aclaró que las conversaciones interrumpidas por largo
feriado de carnaval podrían reanudarse en cualquier momento también
sobre la reactivación del aparato productivo y la derogación del
Decreto 21060, de 1985, que convirtió la economía en un modelo de
mercado.
El funcionario explicó que la propuesta gubernamental del
incremento general del salario promedio está por encima del ndice de
Precios al Consumidor, del pasado año, que fue de 7,18 por ciento.
Por su parte, el ministro de la Presidencia Oscar Coca afirmó que
no se justifica ningún incremento de tarifas que exigen integrantes
del transporte público, mientras el combustible este subvencionado
por el pueblo boliviano.
Al respecto, afirmó que nadie aprobará las medidas de protesta
como paros anunciados por los choferes para esta semana.
Según datos oficiales, el Estado Plurnacional subvenciona los
combustibles con más de 400 millones de dólares al año, con
tendencia a seguir subiendo.
Coca agregó que el Gobierno está empeñado además en cambiar la
matriz energética para que los automóviles usen gas natural en lugar
de gasolina.
Franklin Durán, secretario de la Confederación Sindical de
Choferes de Bolivia (CSCHB) afirmó que mañana jueves definirán las
medidas que adoptarán en caso de que no sean escuchados sus
reclamos.