El recorte fondos de programas de servicios médicos de emergencia
impedirá la atención a los indigentes y personas sin seguro médico
en California, denuncian este miércoles medios de prensa.
Como parte de los esfuerzos para eliminar el déficit estatal de
25 mil 400 millones de dólares, los legisladores cortaron 55
millones a un programa que obligará al cierre de las salas de
emergencia en hospitales, reporta Prensa Latina.
Según el diario La Opinión, en el mejor de los casos la medida
haría que las horas de espera para recibir atención médica de
urgencia se vuelvan eternas.
La poda al Fondo Maddy para los Servicios Médicos de Emergencia,
que paga a los doctores en las salas de emergencia de los hospitales
por atender a los indigentes y personas sin seguro médico, fue
aprobada por los legisladores estatales.
Sin esos fondos las salas de emergencias podrían ser obligadas a
cerrar o a trabajar con menos médicos, por lo que los pacientes
tendrían que pasar largas horas de espera para ser atendidos, dijo
Andrea Brault, presidenta del Colegio Americano de Médicos de
Emergencia en California.