El gobierno polaco decidió reducir su presencia militar en
Afganistán, hasta retirar a los dos mil 500 soldados que forman el
contingente, afirmó el ministro de Defensa, Bogdan Klich.
Según Klich el gabinete ya preparó el proyecto de salida, aunque
no mencionó el número de soldados que retornarán antes de fin de
año, reporta Prensa Latina.
El titular reconoció que la medida comenzará a implementarse en
un plazo de seis meses ante la intensa ofensiva de la insurgencia
afgana contra destacamentos polacos.
Esta disposición adelanta la previsión realizada en junio pasado
por el entonces presidente polaco en funciones, Bronislaw Komorowski,
de retirar las tropas en el 2014.
La presión de la opinión pública, reacia al despliegue y su
posterior permanencia en la nación centroasiática, ha sido uno de
los factores importantes para decidir esta retirada, según analistas
locales.
Desde el comienzo de la ocupación de la Fuerza Internacional de
Asistencia a la Seguridad, bajo el mando de la OTAN, en 2001,
murieron en el país centroasiático 23 soldados polacos.