El Senado mexicano aprobó una reforma a través de la cual se
elevan a rango Constitucional los derechos humanos, entre ellos las
preferencias sexuales, pese al rechazo de algunos legisladores hacia
esta cláusula, reporta Prensa Latina.
Al respecto, el senador Jorge Ocejo, del Partido Acción Nacional
(PAN), propuso derogar ese término, pedido que no fructificó, pese a
que su homólogo por el Partido del Trabajo (PT), Ricardo Monreal,
también hizo la misma sugerencia.
Según medios de prensa locales, es la primera vez que este
aspecto se regula, en tanto la Comisión Nacional de Derechos Humanos
(CND) podrá viabilizar las quejas en materia laboral y ejercitar
acciones de inconstitucionalidad contra leyes federales, estatales y
del Distrito Federal que vulneren la integridad de las personas.
De igual forma, el texto incorpora las figuras de asilo y refugio
en los casos de persecución política y por causas de carácter
humanitario, respectivamente.
La reforma ofrece facultades al Estado para que prevenga,
investigue, sancione y repare las violaciones a los derechos
humanos, mientras establece que los mismos deben estar presentes en
la educación.
El presidente de la comisión de Puntos Constitucionales, Pedro
Joaquín Coldwell, representante del Partido Revolucionario
Institucional (PRI), reconoció que se trata de la reforma más
importante de los últimos 25 años, criterio que también secundó
Santiago Creel, senador por el PAN.
Pablo Gómez, del Partido de la Revolución Democrática (PRD),
destacó que al incorporar los derechos humanos a la Constitución,
toda violación de una garantía puede ser parte de los instrumentos
legales para hacer valer los mismos.
Entretanto, Arturo Escobar indicó que además de representar un
avance significativo en derecho Constitucional sobre derechos
humanos, ha sido un claro ejemplo de acuciosidad y coordinación en
el trabajo legislativo de ambas Cámaras.