Confinado por 23 horas diarias en la Base del Cuerpo de
Infantería de Marina en Quantico (Virginia), Estados Unidos, el
soldado Bradley Manning, sospechoso de haber filtrado miles de
documentos diplomáticos a WikiLeaks, tiene que "dormir desnudo",
como nueva medida de "seguridad" para evitar que intente suicidarse
con la tira del calzoncillo con el que dormía durante estos nueve
meses de prisión.
Así han argumentado quienes en su celda no le permiten mueble
alguno, ni ropa de cama o artículos de aseo personal.
La revelación corresponde al diario The Washington Post que cita
al abogado de Manning, David Coombs, quien calificó la decisión como
"humillante y sin justificación"; además de señalar que es "una
vergüenza para el sistema de justicia militar".
El abogado consultó con el psiquiatra, quien calificó a su
defendido con nivel bajo en riesgo de suicidio.
Esta vez las medidas adoptadas por la cacareada "justicia"
norteamericana no constituyen culpas adicionales para el sitio
WikiLeaks ni su fundador Julian Assange, todavía en espera de ser
deportado por las autoridades británicas.
El asunto ha llegado, incluso, a que un relator especial de las
Naciones Unidas sobre torturas haya presentado ante el Departamento
de Estado norteamericano un pedido formal de detalles sobre el
tratamiento que recibe Manning.
De todas formas, el portavoz del Pentágono, Geoff Morrell,
recordó que cuando visitó el centro de detención donde está el
soldado que tiene que dormir desnudo, "salió enormemente
impresionado por la profesionalidad del personal y de la manera en
la que está siendo alojado y tratado el recluso".
Cualquier otro comentario sobraría. (Elson Concepción Pérez)