WASHINGTON,
8 de marzo.— El presidente estadounidense, Barack Obama y el primer
ministro británico, David Cameron, consideraron durante una
conversación telefónica este martes varias opciones en Libia,
incluyendo una zona de exclusión aérea, anunció la Casa Blanca.
"El presidente y el primer ministro acordaron seguir adelante con
la planificación, incluso en el seno de la OTAN, de un espectro de
respuestas posibles", dijo la Casa Blanca en un comunicado.
Los embajadores de la OTAN realizan consultas intensivas esta
semana sobre la eventualidad de una intervención en ese país del
norte de África.
Entre las medidas se consideran una estrecha vigilancia,
aplicación del embargo de armas y una zona de exclusión aérea,
señaló la Casa Blanca.
Esta última opción es apoyada por Gran Bretaña y Francia, pese a
la oposición en el Consejo de Seguridad de la ONU de parte de China
y Rusia, países con poder de veto, así como de Brasil y Turquía.
El senador John McCain, del partido republicano y quien fuera
rival de Obama en las elecciones del 2008, se unió al líder de la
minoría en el Senado, Mitch McConnell, para defender la idea de
crear una zona de exclusión aérea, entre otras posibilidades, como
dar armas a los rebeldes y reconocer un gobierno provisional en la
nororiental ciudad de Bengasi, dice IPS.
Al mismo tiempo, el presidente del Comité de Relaciones
Exteriores del Senado, John Kerry, del partido demócrata, propuso
que Washington bombardeara aeropuertos y pistas de Libia para
impedir que Gadafi usara sus aviones, o al menos creara una zona de
exclusión aérea lo cual, sostuvo, no implicaba una "intervención
militar".
Mientras el secretario de Defensa, Robert Gates, advirtió a
congresistas sobre los riesgos de una intervención. "Llamemos al
pan, pan, y al vino, vino. Una zona de exclusión aérea comienza con
un ataque sobre Libia", dijo a los legisladores, citado por AFP.
Desde Washington, EFE reportó que funcionarios estadounidenses,
entre ellos el embajador de EE.UU. en Libia, Gene Cretz, se
reunieron en los últimos días con miembros del Consejo Nacional de
Transición autoproclamado por los rebeldes, informó el Departamento
de Estado.
Las reuniones, que tuvieron lugar en El Cairo (Egipto) y en Roma
(Italia), son las primeras que se producen con EE.UU. desde que se
constituyera ese órgano como la cara política de la sublevación
contra el líder Muammar Al Gadafi.
Sin embargo, desde Ras Lanuf, AP informó que fuerzas leales al
líder libio consiguieron una importante victoria, recapturando
Zawiya, la ciudad más cercana a la capital en manos de los rebeldes.
Según PL, el portavoz del Ministerio iraní de Relaciones
Exteriores, Ramin Mehmanparast, denunció que determinados países
occidentales, particularmente EE.UU. , planean invadir Libia para
deshacerse del gobierno de Muammar Al Gadafi.
EFE reportó que Gadafi habló por teléfono con el jefe de Estado
de Guinea Ecuatorial y presidente de turno de la Unión Africana (UA),
Teodoro Obiang Nguema, quien, según anunció la televisión estatal
libia, no permitirá una "intervención extranjera", y afirmó que
defenderá como presidente de turno de la UA la política de no
intervención en los asuntos internos de la organización panafricana.
Desde Saná, AP informó que el ejército yemení se adentró el
martes en una universidad en esa capital, disparando balas de goma y
gas lacrimógeno contra los estudiantes que se han sumado a las
protestas para exigir la salida del Presidente y dejando como saldo
98 heridos, informaron autoridades de salud.
Los estudiantes habían acampado en el campus desde mediados de
febrero, exigiendo la renuncia del mandatario Alí Abdulá Salé.
DPA reportó que decenas de miles de personas se congregaron
también en la provincia de Shabva y en la de Dhamar para pedir la
marcha del presidente Ali Abdullah Saleh.
En tanto, las protestas continuaban en Omán pese a que el sultán
Qabus impulsó una serie de reformas políticas y remodeló el Gobierno
por tercera vez en solo unas semanas.
Desde Manama, ANSA reportó que tres movimientos chiítas de
Bahrein anunciaron que unieron fuerzas con la intención de abolir la
monarquía e instituir en el archipiélago del Golfo Pérsico una
república.