Mientras Haití parece que ya no es noticia para algunos actores
internacionales que se retiran del país, la Brigada Médica cubana
reafirmó en su balance anual, celebrado este fin de semana en Puerto
Príncipe, su compromiso a favor de la vida y la salud de este
hermano pueblo caribeño.
El doctor Lorenzo Somarriba, jefe de la Misión Médica cubana
aquí, ofreció una amplia panorámica de un complejo año de trabajo,
signado por dos grandes catástrofes sufridas por esta nación: la
emergencia derivada del devastador terremoto de enero del 2010, que
en pocos segundos mató a más de 300 000 personas y destruyó la débil
infraestructura de esta empobrecida nación, y una terrible epidemia
de cólera, que aunque comienza a ceder terreno no está vencida ni
mucho menos.
El balance promovió una profunda reflexión sobre las medidas para
fortalecer el sistema nacional de salud haitiano, en particular la
atención primaria, a partir del Proyecto Cuba-Venezuela, y los
acuerdos tripartitos con Brasil y otros países en esta esfera, y
cómo liquidar al peligroso cólera y evitar su propagación.
Sobresale en este esfuerzo la terminación de diez hospitales
comunitarios de referencia, financiados con fondos del ALBA, dos
centros de salud y un almacén para medicamentos y equipos médicos,
que son atendidos por nuestra Brigada, que ya tiene bajo su
responsabilidad 69 unidades del Programa de Salud Cuba-Venezuela y
presencia de personal en otras 87 del Ministerio de Salud y
Población de este país.
En medio de difíciles condiciones nuestros cooperantes realizaron
durante el pasado año más de 1 700 000 consultas (22,4 % de visitas
de terreno), 37 846 intervenciones quirúrgicas, y 10 170 partos.
Es destacable el hecho de que nuestros brigadistas sanitarios
atendiendo al 30 % de los enfermos de cólera en Haití, solo tuvieran
que lamentar el 6 % del total de fallecidos por el terrible mal en
todo el país, lo cual habla de la consagración en la lucha por la
vida de la familia haitiana.
En la estrategia de trabajo para eliminar este letal padecimiento
se delineó de forma clara cómo ir reubicando los servicios de las
unidades y centros de tratamiento de cólera, con la premisa de
disponer del personal estrictamente necesario, que permita
garantizar el resto de las asistencias médicas de nuestros
cooperantes aquí.
Se agradeció el apoyo puntual brindado por la Organización
Mundial de la Salud, la Oficina Panamericana de la Salud, el
Programa Mundial de Alimentos y la UNICEF.
En este contexto una profunda reflexión tuvo lugar en torno al
ahorro de recursos materiales y financieros, una mayor educación
económica de los cuadros de dirección, el control de los medios
básicos y el uso racional de los equipos médicos, privilegiando el
método clínico de diagnóstico.
También en las intervenciones de la doctora Alina Cárdenas, jefa
del grupo de trabajo del Partido, y de nuestro embajador aquí
Ricardo García, entre otros, se le dedicó especial atención a la
preparación de su reserva, a fin de preservar y mejorar lo hecho por
la medicina cubana en los 12 años de presencia en Haití. En este
frente los resultados son concretos y dan fundada confianza en este
plano de cara al futuro.
La reunión concluyó con dos buenas noticias: la elección de la
doctora Alina Cárdenas, como delegada al VI Congreso de nuestro
Partido, y que por segundo día consecutivo desde el inicio de la
epidemia hace más de cuatro meses se registraran este sábado menos
de 100 casos de cólera en las regiones atendidas por la Brigada
Médica cubana.