LA PAZ, 6 marzo.— Médicos internacionalistas cubanos permanecen
hoy en el epicentro de un deslizamiento de 140 hectáreas en la zona
sur de la región de La Paz, donde brindan atención a miles de
damnificados.
El doctor Dennis Hernández explicó que en una primera etapa
recorrían los barrios dañados por el alud, sobre todo Irpavi y
Callapa, y desde hace un par de días las consultas las brindan
además en un punto fijo, en las inmediaciones de un hospital
psiquiátrico, junto a las carpas donde alojan a los evacuados.
Las enfermedades respiratorias son las más frecuentes, aseguró el
galeno, pero también hacen énfasis en los niños menores de 10 años
de edad, las medidas de prevención y las charlas de promoción de
salud.
Junto los profesionales de la salud de la nación caribeña,
laboran alumnos bolivianos de la Escuela Latinoamericana de Ciencias
Médicas de La Habana (ELAM) que concluyen aquí su carrera, como la
interna Iris García, informa Prensa Latina.
Es la primera vez que enfrento una situación de emergencia de
esta magnitud, en medio de un desastre tan grande en mi país,
señala.
Oriunda de La Paz, García destacó que, en medio de la tragedia,
es vital para su formación la posibilidad histórica de brindar
servicios a sectores humildes, que son los que predominan entre los
seis mil afectados por el alud.
Por su parte, la doctora cubana Alba Asin, explicó la importancia
que tiene, en estos momentos los ciclos de charlas acerca de las
necesarias medidas de higiene en los campamentos.
También ha sido necesario aplicar sesiones de psicoterapia,
explicó, pues muchas de estas personas vieron hundirse en el lodo
todos sus bienes y pertenencias.
Nos preparamos, afirmó Asin, para una segunda etapa, un poco más
larga y compleja, cuando quedemos junto a las familias damnificadas
por el deslave, hasta tanto el gobierno pueda construir y entregarle
nuevas viviendas.
Este domingo, la ministra de Justicia, Nilda Copa, anunció la
instalación de centros infantiles de emergencia para menores de seis
años, que podrían funcionar unos 10 meses.
El objetivo de esas unidades, agregó, es brindar protección,
alimentación, educación y cuidar la salud física y mental de los
menores de edad.
Bolivia recibió la víspera 11 toneladas de alimentos, carpas y
catres de lona de Venezuela para socorrer a las miles de familias
damnificadas.
El ministro de Defensa, Rubén Saavedra, indicó a medios estatales
que esa donación se completará el próximo jueves con cuatro
toneladas más.
En todo el país suramericano el fenómeno meteorológico La Niña,
al cual asocian intensas lluvias, inundaciones y deslaves, ha
afectado a 15 mil familias (unas 70 mil personas), y trajo como
saldo poco más de 50 fallecidos, según informes preliminares de
Defensa Civil.