Daniel Evelio González es un destacado "finquero" de la
Cooperativa de Crédito y Servicios (CCS) Tomás Álvarez Treto, de
Artemisa. Sus plantaciones brillan por el buen rendimiento y el
óptimo uso de la tierra. Él y un hijo, en integral desempeño de la
jornada, constituyen todo el potencial humano ocupado en las
diferentes labores en su finca de 26 hectáreas, la cual posee varios
cultivos, pero el fundamental es el plátano vianda. Este, en las
empresas pertenecientes hoy a Mayabeque y Artemisa, promedia 12
toneladas por hectárea, cuando la media nacional ha sido de unas 10
toneladas.
Por eso es esta finca un buen sitio para escuchar criterios sobre
la situación del llamado "caballero de la cocina" y su retorno a los
mercados capitalinos.
Los meses de baja temperatura —explicó a Granma— frenan el
desarrollo de la planta y el tamaño y grosor del fruto. Por mucho
que sea el esfuerzo y la dedicación, entre los meses de enero a
abril decae la producción de plátano y disminuyen las ofertas al no
tener calidad para su comercialización.
En interés de palear en algo la carencia y mientras llegaba la
papa, se autorizó cosechar algunas toneladas de plátanos de pobre
tamaño en los cuales pesaba más la cáscara que la masa.
Poco a poco, así se constató en esta finca, según los días fríos
disminuyen, el follaje aumenta, crecen los tallos y por lo general
la normalidad en los rendimientos reaparecerá en julio y se
extenderá hasta octubre.
Los "finqueros", ganamos por los resultados finales, dice, por
eso somos los primeros interesados en que el plátano se comporte
bien todo el año; la historia, en cambio, demuestra lo contrario.
Incluso con la aplicación en tiempo de las medidas fitosanitarias
y a pesar de disponer oportunamente del paquete tecnológico, es la
época en que más estragos ocasiona la sigatoka.
Cualquier atraso en la aplicación de esos insumos aunque parezca
insignificante —añade Daniel Evelio González—, influye en los
niveles productivos. Estos, asociados a las altas temperaturas y al
riego, son baluartes de una vianda que se extraña más cuando otras
tienen poca presencia en las tarimas de los Mercados Agropecuarios
Estatales.
Artemisa, que sobresale en el cultivo del plátano, tuvo una
disminución sensible en la etapa final del 2010, la cual prosiguió
en enero y febrero y debe continuar, en escala menor, hasta julio.
A partir de entonces la población tendrá acceso a la vianda que
muchos consideran como un regulador en la cocina, por su durabilidad
y las variadas formas en que puede consumirse.