WASHINGTON, 6 marzo.— La postemporada electoral en Estados Unidos
será agitada, según comentaristas políticos al analizar las
dificultades de la Casa Blanca y el Congreso para encontrar puntos
de contacto y una agenda común que impulse la recuperación nacional.
La tónica se mantiene en las últimas semanas y, tanto el
mandatario Barack Obama como la oposición republicana, ven en la
reducción del déficit fiscal una de las prioridades para alcanzar la
victoria en las presidenciales de 2012.
Para algunos analistas, como Thomas Mann, de la Brookings
Institution, los republicanos están buscando destruir a Obama
políticamente y no escribir legislación con él.
Los dirigentes de ese bando, entre ellos el ex gobernador de
Massachusetts y probable candidato a la nominación del partido, Mitt
Romney, enfilan sus cañones contra la reforma de salud, entre sus
mensajes contra el primer presidente negro del país.
Este político estima que esa ley hará a Obama presidente de un
solo mandato, lo que recoge la intención de derrotar los planes
reeleccionistas del mandatario.
Sin embargo, la mayoría de los análisis estiman que el desempleo
es la medida más precisa sobre la salud de la economía de Estados
Unidos y mantendrá en estado febril a los votantes.
Según el economista Gary Burtless, también del Brookings
Institution, la tasa de desempleo se hará más importante a medida
que se avanza en el camino hacia las elecciones de noviembre del
2012.
Seguidores del actual mandatario recuerdan que el ex presidente
Ronald Reagan fue castigado en las elecciones de mitad de mandato
por una tasa de desempleo que rondaba el 10,8 por ciento y sin
embargo, se mantuvo en el poder tras ganar en 1984 con un desempleo
reducido al 7,2 por ciento.
En el caso de Obama, el mayor riesgo que enfrenta para lograr un
segundo mandato el próximo año es la tasa de desempleo, que durante
meses osciló entre nueve y 10 por ciento.
Todo parece favorecerlo, pues el último informe sobre el empleo
puso sobre la mesa un índice de 8,9 por ciento, el cual pudiera
disminuir en meses venideros hasta alcanzar niveles por debajo del
ocho por ciento para el verano boreal de 2012.
Si la tradición se mantiene la preocupación mayor de los votantes
será el desempleo y el estado de sus cuentas bancarias pese a que
hoy gravitan sobre ellos la crisis en el mundo árabe y el clima
tenso creado por los gobernadores republicanos con los sindicatos,
entre otros asuntos.
Ya Obama comenzó a trabajar por su reelección y esta semana
presidió un evento de recaudación de fondos en Miami, Florida,
primero entre muchos de estos actos para asegurar la solvencia de
los demócratas contra la oposición republicana.
Pese a que la oposición no quiere legislar con su partido,
insistió en la necesidad de encontrar un terreno común en la disputa
por el presupuesto, aunque aclaró que no está dispuesto a cortar lo
que considera "inversiones necesarias en educación, ciencia y
tecnología .