NACIONES UNIDAS, 6 marzo.— El gobierno libio aceptó recibir un
equipo de Naciones Unidas para evaluar las necesidades existentes en
ese país en materia humanitaria, anunció hoy la oficina del portavoz
oficial de la ONU, Martin Nesirky.
La disposición de las autoridades de Trípoli fue expresada al
secretario general de la organización mundial, Ban Ki-moon, por el
canciller de Libia, Musa Kusa, durante una conversación telefónica
este domingo, dijo PL.
El tema de la situación humanitaria en ese Estado árabe, en
particular de los trabajadores migrantes, fue analizado por los dos
dirigentes, según el portavoz.
En ese sentido, el titular de la ONU instó a las autoridades
libias a garantizar la seguridad de todos los extranjeros y a
permitir el acceso de las organizaciones humanitarias, lo cual fue
aceptado por el ministro de Relaciones Exteriores.
Asimismo reclamó el fin de las hostilidades y el cumplimiento de
la resolución 1970 aprobada la semana pasada por el Consejo de
Seguridad de la ONU. Ese documento pidió terminar con la violencia
en Libia y avanzar hacia la solución de las demandas de su pueblo y
decretó una serie de sanciones contra ese país árabe.
Además estableció un embargo del suministro directo e indirecto,
la venta y la transferencia de armamentos y materiales de esa
especie a Libia y prohibió los viajes y congeló los bienes
extranjeros del líder libio Muamar Gadafi y varios dirigentes de su
gobierno.
El vocero de la ONU también anunció que Ban Ki-moon designó al
canciller de Jordania, Abdelilah Al-Khatib, como su enviado especial
para Libia, con la misión de establecer contacto con el gobierno
libio y de otros países de la región.
El emisario viajará en los próximos días al cuartel general de la
ONU en Nueva York antes de desplazarse a Libia.