WASHINGTON, 6 marzo.— Miles de personas prosiguieron las
protestas este fin de semana contra los planes de gobernadores
republicanos en Estados Unidos de reducir el déficit fiscal a cuenta
de los trabajadores del sector público.
Medios de prensa destacaron este domingo la incorporación del
director de cine Michael Moore a las fuerzas de los manifestantes en
Madison, capital estatal de Wisconsin, en el centro norte del país.
Durante una intervención citada por la televisora CNN, el
documentalista sostuvo que los ricos se habían sobrepasado, primero
tomando el dinero de la clase obrera y, ahora, tratando de
silenciarlos.
Moore comparó la protesta de los trabajadores con la revuelta en
Egipto, indicó CNN.
Mientras tanto, el gobernador de Wisconsin, Scott Walker,
prosigue con su plan de recortar los salarios y prestaciones de los
trabajadores del sector público para balancear, según expresó, el
abultado déficit presupuestario.
Las acciones de los gobernadores opositores obedecen a una
estrategia republicana destinada a socavar uno de los cimientos del
Partido Demócrata y desviar su atención y, sobre todo, sus fondos de
las elecciones presidenciales de 2012, que ya entraron en
precampaña, indican comentaristas políticos.
Algunos medios señalaron que esta semana el Partido Republicano,
que hasta ahora se había amparado en el déficit presupuestario de
Wisconsin para justificar los recortes brutales de salarios y
privilegios de sus empleados públicos, reveló sus intenciones en un
anuncio difundido en la televisión local.
"Barack Obama prepara una campaña de miles de millones de
dólares", plantea del narrador del comercial. "En 2008, los
sindicatos le dieron 400 millones de dólares. Obama y los sindicatos
obstaculizan la reforma económica, han creado este embrollo,
pongamos las cosas en orden".
Por otra parte, el problema ya pasó las fronteras de Wisconsin y
esta semana, en Ohio, los republicanos se apuntaron una victoria
contra sus empleados públicos, a los que despojaron de su derecho a
la huelga.
Mientras, en la vecina Indiana, 38 congresistas demócratas
también viajaron al vecino Illinois para protestar contra una ley
que ataca directamente a los sindicatos.
En otras diez regiones, gobernadores y congresistas republicanos
propusieron iniciativas para socavar la presencia de los sindicatos,
incluso en Michigan, bastión del United Auto Workers, que agrupa a
390 mil trabajadores de la industria automovilística.
Algunos dirigentes de los gremios, como Karen Ackerman, directora
política del AFL-CIO, la mayor agrupación sindical del país, opinan
que los republicanos piensan que, si pueden destruir los sindicatos,
ya no tendrán que preocuparse por los demócratas.