MÉXICO, 6 marzo.— El tráfico de armas desde Estados Unidos hacia
México resulta imparable, en tanto se calcula que cada día cruzan la
frontera común más de dos mil de esos artefactos, aseguró hoy aquí
un informe.
En su edición dominical, el diario Universal comentó en tal
sentido un estudio presentado por The Brookings Institution, un
centro de investigación de Washington.
También citó fuentes del gobierno norteamericano, al señalar que,
con las inspecciones que realizan las patrullas fronterizas
estadounidense, apenas ha interceptado 386 armas y 93 mil 141
cartuchos en los dos último años.
El matutino reseña que ha resultado muy complicado para las
autoridades de ambos lados de la frontera detener el tráfico de
armamentos, municiones y dinero de Estados Unidos hacia México, a
pesar del compromiso que -se afirma- han asumido las más altas
autoridades de Washington.
El Universal da cuenta que se avanzó muy poco en tal sentido y
cita el ejemplo de que en todos los cruces a lo largo del límite de
tres mil 200 kilómetros entre Brownsville, Texas, y San Diego se
incautaron 107 armas en el 2009, en tanto hasta septiembre del 2010
fueron interceptadas otras 279.
El estudio se refiere a su vez a que en materia de valores, las
incautaciones de dinero en efectivo para ser lavado en México
cayeron de más de 37 millones de dólares en 2009, a cerca de 27.4
millones el año pasado, dijo Prensa Latina.
Al comparar los esfuerzos de México con lo poco que se hace al
otro lado de la frontera para detener la entrada ilegal de armas, el
cotidiano cita que en el país fueron ocupadas de septiembre de 2009
al 31 de julio del 2010, más de 32 mil armas ilegales en manos del
narcotráfico y la delincuencia organizada.
En referencia a las aristas del fenómeno, el periódico citó a
David Shirk, director del Instituto Transfronterizo de la
Universidad de San Diego, en el sentido de que, cuando un agente
norteamericano es asesinado con un arma adquirida ilegalmente en
Estados Unidos, "ello ilustra la ironía de nuestra política actual".
Agrega que, por el contrario de lo que ocurre en Estados Unidos,
en México se requiere de un permiso de la Secretaría de la Defensa
Nacional para adquirir un arma e incluso los compradores sólo pueden
comprar pistolas calibre 38 como máximo.