El Estado francés invertirá 40 millones de euros en un plan de
seguridad de las vías férreas para intentar disminuir el robo de
cables, intensificado en el 2010 y que generó interrupciones
continuas en el tráfico de trenes.
Según la Sociedad Nacional de Ferrocarriles Franceses (SNCF),
esta forma de hurto es un problema a nivel europeo por el incremento
del precio del cobre (270 por ciento en el 2009), reportándose una
alta incidencia en Alemania, Holanda y Bélgica.
En este país se cifraron 3 200 robos en el 2010, para un
incremento de 170 por ciento en relación con el 2009.
Asimismo, se contabilizaron 5 800 horas de retardo en el tráfico
de trenes por un costo total evaluado en 30 millones de euros.
La ministra de Transporte, Nathalie Kosciusko-Morizet, explicó a
la prensa que el plan gubernamental previsto para 18 meses está
dividido en cuatro ejes prioritarios, y se basa esencialmente en la
protección de las vías y la vigilancia aérea.
Se prevé la instauración y ampliación de dispositivos de
seguridad y un marcado de los cables que permita rastrearlos.
Las gendarmerías también harán su aporte a este proyecto con sus
helicópteros.